Me despertaron cuando ya habíamos llegado.
Nos bajamos del coche, yo todavía estaba medio dormida, pero no pude evitar
abrir los ojos de par en par al ver el lugar al cual nos había traído.
Nos encontrábamos en un bosque, rodeados de árboles flores y a lo
lejos se podían ver las montañas. A nuestros pies se extendía una cabaña de
madera, no muy grande y detrás de ella se veía lo que parecía ser un pequeño
lago. Cristina y yo entramos corriendo a la caseta - había que subir antes unas
escaleras para llegar a la puerta - y comenzamos a explorarla: no era muy
grande, tenía una cocina que daba al salón gracias a una barra americana; el
salón, era amplio y daba a una gran cristalera por la cual se podía ver el lago
y las montañas; paralelo a la cocina había dos puertas que conducían a
las habitaciones, ambas tenían baño propio, dos camas y un
armario; si salías por la cristalera del salón te encontrabas con una terraza,
con una amplia mesa y una barbacoa. Desde esa terraza se podía ir directamente
al pequeño lago bajando unas escaleras.
— ¿Os gusta? - preguntó Justin cuando nos encontrábamos en la terraza.
— Es impresionante
- dijimos ambas a la vez, nos miramos y reímos.
— ¡Perfecto! - exclamó Christian
-. Vuestra habitación es esa de allí - señaló la puerta más cercana a
la terraza -. Y esta noche haremos una fogata cerca del lago.
—
¿Os habéis traído la guitarra? - preguntó Cristina. Los chico
asintieron sonrientes -. ¡Genial! Después de la cena podríamos cantar algo.
Metimos nuestras cosas
a las respectivas habitaciones y nos dimos una ducha para después comenzar a
preparar nuestra fogata, no sin antes haber llamado a nuestros padres y así
avisarles que todo estaba bien, que no debían preocuparse. Hacia un poco de
frío así que obté por ponerme unos vaqueros largos, un jersey azul oscuro no
muy grueso y unas converse del mismo color que el jersey.
Cristina y yo nos
encargamos de llevar la comida mientras los chicos preparaban el fuego, al
final, tuvimos que ayudarles porque no lograban que apareciese ni una pequeña
chispa. Estuvimos como diez minutos bromeando acerca de esto y los chicos
actuaban como que estaban muy molestos con nosotras, que no parábamos de
reírnos. Terminamos de prepararlo todo y nos sentamos a disfrutar de una bonita
noche bajo las estrellas.
Durante la cena no
parábamos de reír, gastar bromas, Cristina y Christian comenzaron a conocerse
mucho mejor, no paraban de hablar de ellos, sus gustos, aficiones, cosas que
detestaban y comentaban anécdotas de cuando eran pequeños que nos hacían reír
hasta que nos dolía la tripa. Estaba empezando a surgir algo entre ellos y yo
me alegraba muchísimo por Cristina.
Después de cenar, Justin saco su guitarra y
comenzó a cantar junto con Christian. Cantaron `So Sick’ de Ne-yo – la primera
canción que subió al YouTube -, también cantaron ‘Baby’, ‘Somebody To Love’ – a
petición mía – y muchas más. Cristina y yo les mirábamos mientras cantaban,
pero nosotras nos moríamos por acompañarles, el problema era que nos daba
muchísima vergüenza. Al final Cristina se unió a ellos y cantó junto a
Christian ‘I Just Called To Say I Love You’ de Stevie Wonder. Hacían una pareja
perfecta. Justin debía pensar lo mismo que yo puesto que no paraba de mirarles
y reír por lo bajo, al igual que cuando me miraba a mi.
— Natt, ¿por qué no te animas a
cantar algo? - observó Justin al
finalizar la canción.
— Solo si me dejas la guitarra – él
asintió y me pasó la guitarra. Sabía tocar algunas canciones a la guitarra y en
ese momento me acordé de una de Avril Lavine -. Aviso que no se tocar muy bien.
Se encogieron de hombros y sonrieron.
Comencé a probar algunos acordes y me dispuse a tocar la melodía de ‘Wish You
Where Here’. No pude evitar acordarme de Tom, que ahora estaría a miles de
quilómetros de aquí. Mis ojos comenzaron a cristalizarse, iba a llorar. No
podía, debía de ser fuerte. Nosotros jamás podríamos estar juntos. Al terminar
la canción nos quedamos callados. Me habría gustado saber que le pasaba por la
cabeza a Justin, ¿le habría molestado? No creo, él está enamorado de Selena.
La
‘parejita feliz’ se fue a dar un paseo por la orilla del lago dejándonos a
Justin y a mi en un incómodo silencio. Él se encontraba perdido en sus
pensamientos y yo solo tenía ganas de desaparecer de allí. Me levante para irme
dentro de la pequeña casa, pero una mano cogió la mía. Me giré para ver a
Justin y este hizo fuerza para que volviera a sentarme.
— Hay algo que quiero mostrarte —
dijo con voz tranquila —. Es una canción en la que llevo trabajando un tiempo,
pero dicen que no estoy preparado para sacarla y quiero que tú me digas que te
parece — asentí y él volvió a coger la
guitarra.
La canción era perfecta, no entendía como
no le dejaban usarla. Hablaba sobre un chico que está enamorado de su mejor
amiga, pero está ya ha sufrido demasiado por amor y no quiere volver a
enamorarse, pero aun así, el chico se declara. No tenía palabras, no podían
salirme, simplemente le miraba. Me encantaba ver la concentración que poseía,
el mover de sus labios — que tanto deseaba besar —, el de sus dedos para
colocar los acordes y el de su pelo para colocárselo. Pero la felicidad terminó
al descubrir para quien iba isa canción, y no era precisamente para mi, sino
para Selena. Encajaba a la perfección la historia de la cancón y la suya. Eso
hizo que mi expresión cambiase y, Justin, al terminar la canción lo notó.
— ¿No te ha gustado? ¿Tan mala
es?
— ¡No! Para nada es mala, es muy
buena es solo que… — no podía decirle que me recordaba a Selena, en teoría se
supone que no me importa.
— ¿Te recuerda a Selena verdad?
¿Crees que he compuesto esto por ella? — simplemente asentí tímidamente —. Pues
te equivocas — dijo acercándose a mi y cogiéndome por sorpresa —, esta canción
la he escrito por ti, esto es lo que siento. Temía no poder decírtelo nunca,
temía que no lo supieras antes de que me fuera por tanto tiempo, necesitaba que
lo supieras, porque… — calló para mirarme a los ojos —. Te quiero.
Me quedé petrificada, Justin se acercaba
poco a poco a mi, colocó una de sus manos en mi cuello y me acerco a él. Sentía
su respiración en mi mejilla. Volvió a susurrarme un tierno “te quiero”, para luego rozar sus labios
con los míos y, finalmente, para besarlos. Fue un beso dulce, tierno y cálido. Me
dejé llevar y llevé mis manos a su pelo agarrándolo con suavidad para acercarlo
más a mi. Estuvimos besándonos alrededor de un minuto y nos separamos
sonriendo.
— No sabes cuanto tiempo he
deseado poder probar tus labios — afirmé.
— Pues ya no tendrás que volver a
esperar nunca más — me volvió a besar y esta vez sentí fuegos artificiales en
mi estómago. Era como estar en un sueño, me sentía en las nubes —. ¿Por qué
nunca me dijiste nada?
— Tenia miedo, porque, a tu
alrededor hay chicas que parecen modelos y yo no soy más que una chica normal.
— Menuda tontería — rió —. Me
habría fijado en alguna de ellas si no te hubiera conocido, pero, ahora, no
tengo ojos para otra chica que no seas tú — dijo finalizándolo con otro dulce
beso y tras eso susurró —: Duerme hoy conmigo.
— ¿Qué? ¿Y qué hay de la
parejita? — dije en un suspiro.
— Seguramente también quieran
estar solos.
~~>
Narra Cristina <~
Christian y yo no habíamos ido a
dar un paseo por la orilla del lago. Nos fuimos ya que queríamos estar solos y
dejar a Justin y Natalia a sus anchas. Según me había contado a Justin le
gustaba ella y según mi puto de vista a Natalia también le gustaba él, pero
debía tener miedo de confesar sus verdaderos sentimientos.
Estuvimos una rato hablando
sobre nosotros y riendo de las tonterías que se nos ocurrían en cada momento.
Llego un momento en el que nos quedamos callados mirando el cielo. Suspiré y el
me miró con una amplia sonrisa.
— ¿Qué pasa? — le pregunté
mirándole.
— Nada, es que… — se calló mientras
se rascaba la nuca —. Me pareces muy guapa y mu agradable. Creo que… Creo
que me gustas.
— Christian… — le miré a los ojos
y le cogí las manos —. Yo… También me gustas. Pero no quiero ir deprisa, nos
conocemos de unos días y…
— No digas nada más — dijo
poniendo su dedo índice en mis labios y provocando que un escalofrío recorriera
mi espalda —. Yo tampoco quiero ir rápido.
Ambos sonreímos y decidimos volver con el
resto. Cuando llegamos a la fogata — ya extinguida —, Justin y Natt nos dijeron
que hoy querían pasar la noche juntos. Les miramos con los ojos como platos y
se alarmaron diciendo que no harían nada malo. Tras eso se fueron al cuarto
compartido de Justin y Christian.
— Bueno — dijo Christian
recogiendo algunas cosas —, será mejor que vayamos a dormir. Ya es muy tarde —
asentí y nos fuimos a la cama dados de la mano.
~~> Narra Natalia <~~
Nos costó un poco irnos a
dormir entre besos, caricias y susurros, pero finalmente logramos conciliar el
sueño. Me quedé dormida entre sus brazos y recostada en su pecho. Fue la mejor
noche de toda mi vida.
A la mañana siguiente me
desperté y me di cuenta de que no estaba Justin y empecé a temer que solo
hubiera sido un sueño hasta que entró con el desayuno y deseándome los buenos
días tras un tiernos y corto beso. Comimos juntos y nos quitamos el pijama para
ir a dar un paseo por el bosque. Christian y Cristina — todavía me hacia gracia que se
llamase igual y por eso empezamos a llamarles ‘Doble C’ — aun no se había
despertado así que les dejamos una nota.
Estuvimos toda la mañana andando y yo
estaba empezando a cansarme de tanto andar. Justin me animaba a seguir. Me
decía que no faltaba mucho para llegar a un sitio especial y en un momento dado
me tapó los ojos y me guió por la espesura del bosque. Comencé a oír el sonido
de una cascada y al llegar el supuesto sitio, Justin quitó sus ojos de mis
ojos. Tras acostumbrarme a la luz un alargado ‘¡OH!’ salió de mis labios.
_____________________________________________________________
¡¡Hola caracolaaaas!! Aquí tenéis un nuevo capítulo.
La canción imaginarosla un poco más diferente a como es, recordar que Justin solo tiene 16.
En fin un besaaaaaaazo a todas y no dudéis en pedirme siguiente por Tuenti (Alison Summerisnothot) o por Twitter (@LeyreLoveBieber). ¡OS QUIERO!