domingo, 29 de julio de 2012

CAPÍTULO 17


~~> Narra Natalia <~~   

    Me destapó los ojos, tarde en acostumbrarme al sol y vi donde me había traído. Abrí la boca de par en par, nunca había esta en un estadio de baseball, era realmente grande y se me escapo un grito ahogado.

— Sabia que no habías estado en un partido, así que decidí traerte aquí - me dijo en un susurro que logro erizarme la piel.

— Muchas gracias - le mire con una sonrisa de oreja a oreja.

    Nos fuimos a nuestros asientos a disfrutar del partido. Mientras transcurría el partido me explicaba las reglas, pero no prestaba mucha atención porque tenia ilusión de que cayera una pelota en nuestra dirección. Pero después del descanso desistí y comencé a prestarle más atención a Taylor. La verdad es que no me entere de que se supone que iba un partido de baseball, pero me lo pasé realmente bien. Al terminar me llevo a cenar a un restaurante de esos pijos., a los que iban todos los famosos. Menos mal que me había vestido medianamente bien, porque sino habría hecho el ridículo. Durante toda la comida no paramos de reír durante toda la comida, era un chico muy divertido, pero mi cabeza no paraba de pensar en Justin. No podía evitarlo y trataba que no se notase, no quería molestarle, no se merecía pasarlo mal, parecía que le gustaba. Al terminar me llevo a casa. Pasamos por un silencio bastante incomodo. Le abrace, me despedí y me baje del coche.

— ¡Espera! - me gire al oír su voz -. Prométeme que volveremos a vernos y que para entonces habrás logrado olvidar a Justin.

— Claro que... Un momento, ¿Justin?

— Sé que te gusta, pero no te preocupes, puedo esperar por ti - dicho esto se acerco a mi y me beso en la mejilla cerca de la comisura de mis labios -. Hasta otro día, Natalia.

    Se fue dejándome ahí plantada como una seta, sin saber que hacer, si saber que pensar. Conseguí reaccionar y subí a mi casa. Me puse el pijama, le di las buenas noches a mis padres y me acosté pensando en lo que me había dicho Taylor minutos atrás. "Esperaría por mi...", pensé. "¿Por qué? ¿Qué tengo yo que no tengan las demás actrices o cantantes?". Me dormí pensando en eso.

     Pasaron los días, las semanas, el verano llegaba a su fin y no había sabido nada de Justin, solo lo que leía en internet o en los programas de corazón. Con Selena y Taylor había hablado mucho, pero tampoco los había visto. Me había dedicado a quedar con Melissa, Andrew y Penny. Me hablaban sobre el instituto la gente y demás. También me había unido a sus ensayos para entrar como animadora, seria bonito participar en algo así. Penny siempre decía que esa era la mejor manera de conocer chicos guapos.

    Por fin llego el primer día de instituto había quedado con las chicas en la puerta del Central Park para poder ir juntas. Ellas no lo decían, pero también estaban muy nerviosas, era su primer año de instituto. Llegamos a la puerta del instituto, estaba lleno de estudiantes que hablaban muy animados. Me fijé en un grupo grande, bueno, en realidad me fijé en uno de los chicos de ese grupo, me sonaba mucho, pero ¿dónde le había visto? Le miré fijamente hasta que me miró con esa sonrisa burlona. Oh, mierda, es él.

— Chicas, ¿os acordáis de que me encontré con un chico en el metro? – ellas asintieron mirándome curiosas -. Está ahí en ese grupo grande.

— ¿Cuál de todos es? – preguntó Melissa. Les señalé disimuladamente al chico y se les escapó un pequeño grito -. Ese chico es el más popular de todo el instituto.

— Si, todo el mundo desea conocerle, pero es casi inaccesible – dijo Andrew.

— Y por supuesto, todas están locas por él – añadió Penny.

— Pues no sé que le veis, es un chulo y un creído. Por cierto, ¿cómo se llama?

— John Scotfield – dijeron al unísono y con un suspiro al final.

    Las miré con miedo, se habían quedado embobadas con él. Yo lo miraba con desprecio, más le valía no acercarse a mi porque le iba a meter una paliza por chulo y me daba igual que estuviesen todas sus “admiradoras” cerca. Logré que cambiaran de tema y comenzamos a hablar de ropa. En todo momento tenía controlado a John por si se atrevía a acercarse a mi, pero comenzamos a hablar de bolsos y le perdí de vista.

    Antes de que llegara el momento de entrar, las chicas se quedaron heladas. Les preguntaba que pasaba pero no tenían habla, les pregunté si se les había comido la lengua el gato riendo hasta que yo también me quedé petrificada al oír su voz burlona:

— Te dije que volveríamos a vernos.

— Tú – le espeté.

— Si, yo. Admite que te morías por volver a verme.

— No desearía volver a verte ni aunque me clavasen cuchillos en los ojos – le dije cerca de su cara y mirándole a los ojos -. Vámonos, chicas, debemos ir al salón de actos – estas me siguieron y le saludaron tímidamente. Pude oír como decía en alto: ‘En Navidades no dirás lo mismo’.

    Cuando entramos al salón de actos estaba que echaba humos. Que tío más idiota. ¿Cómo podía ser popular? ¿Cómo podía serlo siendo así de chulo? No le aguantaba, esperaba no tener que volver a dirigirle la palabra.

   Comenzó la presentación del primer día de colegio fue un aburrimiento. Dieron la bienvenida a los alumnos de primer curso y hablaron sobre los de ultimo. También nos dieron ánimos a luchar por nuestros sueño y que debíamos estudiar mucho. Salimos al pasillo para ir en busca de nuestras taquillas. Con suerte estaban cerca las de las cuatro. Me tuvieron que dan una especie de cursillo para poder abrirla, en España no había taquillas.

    De camino a la primera clase del día, nos tropezamos con una chica a la que se le cayeron todos los libros y papeles que llevaba en las manos. Melissa estuvo a punto de ayudarla, pero se detuvo al ver quien era, les hizo una señal a las demás de que no se movieran, su expresión cambió a una burlona. No entendía nada, ¿por qué no la ayudaba? La chica recogía sus cosas, pero Melissa puso el pie en uno de sus libros para que no pudiese levantarlo del suelo y para que la mirara.

— Mirar con quien nos hemos cruzado – dijo riéndose. A Penny y Andrew se les escapó una risita -. ¿Te has perdido? Me parece que esto no es la perrera – volvió a reír y las demás la acompañaron, excepto yo -. Venga chicas, dejémosle la perrera a Lassy, llegamos tarde.

    Me sentía mal por lo que acababa de pasar y eso que no había participad, pero ese tipo de cosas siempre me hacían sentir mal. Cuando yo era pequeña también sufrí este tipo de abusos y me hizo prometerme que jamás se lo haría a nadie. Ya nos habíamos alejado de la chica, pero tuve la necesidad de ir a hablar con ella.

— Esto, chicas, me he dejado una cosa en la taquilla ir yendo a clase.

— Vale, te guardaremos un sitio – dijo Melissa. Sonreí y me fui en busca de la chica.

Se encontraba en el mismo sitio de antes recogiendo sus libros, nadie se había molestado en ayudarla. Vi uno de sus libros tirado lejos de ella, lo recogí y me acerqué a la misteriosa chica.

— Creo que esto es tuyo – dije enseñándole el libro.

— ¿Por qué eres amable conmigo? – espetó ella arrancándomelo de las manos.

— ¿A qué te refieres?

— Te juntas con esas arpías, no deberías ser agradable conmigo.

— Son mis amigas, pero no soy como ellas. Yo no voy haciendo daño a la gente – la ayudé a levantarse -. ¿Por qué te tratan así?

— No lo sé, hace unos años éramos muy amigas, pero cambiaron y comenzaron a odiarme, humillarme en público… Así es como lograron su popularidad.

— Eso es horrible… Por cierto me llamo Natalia López.

—  Yo me llamo Cristina Black, pero llámame Cris.

Estuvimos hablando durante un buen rato, era una chica increíble, no entendía como Melissa y las demás podían odiarle. Me contó que era una gran fan de Justin. Cuando pronunció su nombre sentí un vacío en el corazón, pero lo disimule y le dije que algún día tendría oportunidad de conocerlo. Fuimos juntas a clase y antes de entrar tropecé y se me calló la carpeta que sujetaba entre mis brazos. Cuando me agaché vi como otra persona recogía la carpeta y me la daba.

— Me parece que se te ha caído esto, preciosa.

— ¿Me voy a tener que encontrar contigo siempre? – dije molesta.

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Y hasta aquí el maratón. tengo la sensación de que la novela está siendo un poco aburrida, ¿no os lo parece?
Por cierto, la cambié el apellido a Natalia porque no me gustaba mucho el anterior xD
Espero que me pidaís siguiente. ¡¡¡Un besazooo!!! :)

CAPÍTULO 16


    Llegué a mi cuarto, cerrando la puerta tras de mi y apoyando me en ella hasta caer al suelo rompí a llorar.
¿Por qué me dolía ver a mis dos mejores amigos besándose? Me prometí olvidar a Justin, me prometí que no me dolería verles juntos. ¿Por qué no puedo olvidarle? ¿Por qué no puedo apartarle sin más de mi vida? Estaba echa un lío, siempre me pasaba lo mismo y ya estaba cansada.

— Natalia... - me llamo mi hermano tras la puerta -. ¿Te encuentras bien?

— Creo que me ha sentado mal la cena - mentí -. Me voy a ir ya a la cama.

    Se despidió de mi y me metí a la cama. Todavía llevaba el vestido pero me daba igual, simplemente quería dormir. Me costó demasiado conciliar el sueño y tras una hora de dar vueltas por la cama, logré dormirme.

    A la mañana siguiente decidí ir a dar una vuelta para poder despejar la mente. Me vestí con unos shorts y una camisa azul básica con mis Converse blancas. Tuve que mentir a mis padres para que me dejaran salir. Baje corriendo por las escaleras hasta el portal donde me encontré con Christian y unas maletas. Me vio y se sobresalto. Le salude con un movimiento de cabeza y salí a la calle pero Christian me detuvo.

— Oye lo que paso ayer...

— Yo no recuerdo que pasara nada. ¿Te vas a algún lado? - pregunte para evitar el tema.

— Si, vuelvo a Canadá. Justin también se viene. ¿Quieres esperarle para despedirte?

— No puedo, lo siento. Dile adiós de mi parte - dicho esto me despedí de él con un abrazo y me fui de allí como alma que lleva el diablo. No quería ver a Justin, si me había escapado era quitármelo de la cabeza.

    Llegue hasta el famoso metro de Nueva York y me metí en el primer vagón que encontré, me senté apartada se todo el mundo y me aislé en mi mundo con ‘The Beatles’ sonando en mi móvil a través de mis auriculares. Su música me relajaba y lograba que me imaginase mil y una cosas. Saque una pequeña libreta que tenía en mi bolso y comencé a dibujar sin pensar en lo que hacía. Cuando terminé me fijé - a parte de que era fin de línea y debía bajarme del tren - en que había hecho una bonito paisaje de montaña, con pinos, arbustos, al final las montañas con la nieve. Lo observaba mientras me apeaba del tren, no se me daba tan mal el dibujo y el paisaje parecía bonito... Miraba tan detenidamente el boceto que no me fijaba por donde iba hasta que choque con alguien y caía al suelo. La libreta cayo en los pies del muchacho con el que había chocado, este la recogió y la observo curioso.

— Tranquilo, ¿eh? Ya me levanto yo - dije molesta. Me levanté fijándome que no me había hecho nada grave.

— Lo siento, preciosa, pero tú has sido la que has chocado, no puedo ayudarte - "Pero será borde", pensé -. ¿Esto es tuyo? - dijo levantando mi libreta.

— Resulta evidente, ¿no crees? - le arranque la libreta de las manos.

— Calma gatita. ¿Quieres que te lleve a algún sitio?

— Resulta que no suelo irme con idiotas como tú - espeté dándome la vuelta para poder coger el metro de vuelta a casa. Oía como se reía a mis espaldas.

— Venga mujer, si seguro que no tienes ni idea de donde estás – dijo agarrándome cuidadosamente del brazo.

— ¿Ahora resulta que eres un caballero? – le espeté.

— Se podría decir que si, preciosa – me miró burlón.

— Tu lo que eres es bipolar – me zafé de él y comencé a buscar la salida para poder pasar al otro lado del andén.

— Tranquila, preciosa, nos volveremos a ver - me gire una vez más para mirarle. El muy idiota se estaba riendo a carcajada limpia.

— Lo dudo mucho - me volvía a dar la vuelta no sin antes sacarle el dedo corazón.

    ¿Que se había creído ese estúpido? Yo no soy una fulana con las que seguro se juntaba. Al parecer mi teoría de que los chicos eran idiotas en todos los países era verdad. ¿Dónde habían quedado los hombres caballerosos que te regalaban flores? Seguramente se había extinguido como los dinosaurios. Menuda mierda de sociedad e la que vivimos ahora, me gustaría que todo fuera como en las películas, todo se ve tan sencillo ahí… hay problema sí, pero los arreglan al final y viven felices para siempre. Y por último: ¿Cómo que nos volveríamos a ver? No se lo creía ni él. No querría volver a verle ni en pintura. Es un chulo, un borde y se creé que todas las chicas van a caer rendidas a sus pies con esa aptitud de niño malo, pero yo no soy así, yo lo que quiero es un caballero de la talla de Ewan McGregor o Paul McCartney. Con todos estos pensamientos logré llegar al otro lado del andén, esperé un rato ignorando al idiota que me llamaba, cogí el tren y regresé a casa.

    Durante la comida no abrí la boca más que para meterme el pollo, aun estaba cabreada por lo del chulo ese. Me enervaba el simple hecho de pensar que volvería a verle, también se me revolvía el estomago. No me di cuenta que casi no había comido nada. Mis padres me miraban preocupados, pero atribuyeron mi falta de apetito a la marcha de Justin. "Si ellos supieran...", pensé. Y otra vez me vino a la cabeza la imagen de mis dos amigos besándose. Note como se me cristalizaban los ojos: iba a llorar. Me fui corriendo de la mesa al baño y así lavarme la cara para que las lagrimas se confundieran con agua. Mi hermano entro al baño y yo volví a echarme agua sobre la cara.

— No hace falta que escondas que estas llorando, lo vi todo.

— ¿A qué te refieres?

— Ayer vi como Selena y Justin se besaban - sentí como si me diesen una patada en estómago -. ¿Con que solo amigos eh?

— Es mi amigo - dije recalando la palabra 'amigo' -. A demás tú no sabes nada.

— ¿A quién tratas de engañar? Sé perfectamente que te gusta desde que puso un pie en esta casa. Crees que soy un crió y que no me doy cuenta de las cosas, pero no es así y Justin te gusta, pero eres tan cerrada que nunca lo admitirás.

— No voy a admitir algo que no es verdad.

— Haz lo que quieras. Si prefieres tener siempre el corazón roto es tu problema, no el mío.- Dicho esto salió del baño en dirección al comedor.

    Lo ultimo que había dicho se me había quedado grabado en la cabeza a fuego y embotaban mi pensamiento. "Si prefieres tener siempre el corazón roto es tu problema", "corazón roto", "tu problema"... Yo no iba a vivir con el corazón roto, a demás, el tiempo todo lo arregla, o eso es lo que dicen. Y ahora que a vuelto a Canadá mucho mejor. Estoy segura de que se olvidara que somos amigos.

    El resto del medio día lo pase mirando que me iba a poner para mi cita con Taylor, si es una cita, siempre lo es aunque el chico no lo sepa, es una especie de regla que tenemos mis amigas y yo. Al final me decidí por algo sencillo pero a la vez elegante porque no sabia a donde me iba a llevar. (Esto:Con Taylor ). Me fui a dar una ducha rápida y me cambié. Estuve esperando a que diesen las seis sentada en el sofá del salón mirando a la nada y con la mente en blanco. No quería pensar en nada. A las seis me llego un mensaje al móvil, era de Taylor, ya estaba esperándome.

    Me despedí de mis padres sin micho animo y bajé en el ascensor. Parecía una muerta viviente a pesar de haberme maquillado ligeramente. Taylor se dio cuenta en el desanimado saludo. Sabia que estaba triste por ello me dio un abrazo. No me lo esperaba pero lo correspondí. Me susurró al oído que no me preocupase por la marcha de Justin y Selena que ellos volverían a buscarme, que me quieren demasiado como para olvidarse de mi. Se me revolvió el estomago al oír sus nombres y le pedí que no los mencionase porque no quería fastidiarle la tarde, ya que me encontraba mal por su marcha, pero si él supiera lo que en realidad hace que me sienta mal.

    Me tapo los ojos con una venda y me metió a un coche. Durante el trayecto no paraba de preguntar a dónde me llevaba, él solo contestaba que era sorpresa. El coche paro y me ayudo a apearme. Me guió por lo que parecían unos pasillos ya que habíamos entrado por una puerta. Por fin llegamos al lugar donde tenía la sorpresa. Se oían gritos, no de chicas, sino de hombres. Me destapo los ojos, tarde en acostumbrarme al sol y vi donde me había traído.

~~> Narra Justin <~~

    No hablé con Natalia desde lo sucedido el día de los premios. Christian me contó que se había quedado de piedra y que había salido corriendo. En el avión de vuelta a Canadá me contó que la vio por la mañana y ella le dijo que ella no había visto nada la noche anterior. Eso me dio que pensar. ¿Y si en el fondo si que le gustaba? Si eso es verdad, entonces me he comportado como un autentico capullo y ahora si que no querrá saber nada de mi.

    Mi madre, me hecho la bronca por haber besado a Selena sólo para darle celos a Natalia y tenía razón cuando decía que era un idiota. No paraba de repetirme que le prometí no hacerla daño y que nunca cumplía nada de lo que prometía. Asentía sin decir nada, tenía razón y debía pensar algo para recuperarla.

CAPÍTULO 15


    Salimos del coche y comenzaron a llover los flashes, me despedí de ella con un abrazo y me fui con su madre. Es una mujer muy agradable, pero me caía mil veces mejor Pattie, seguramente porque con ella he tenido más relación.

    Llegamos al final del Photocall y vi a Pattie hablando con quien debía de ser Scooter Brown. Justin me había hablado mucho de él. Siempre me dice que le debe mucho, por todas las cosas que ha hecho por él. Le pedí un momento a la madre de Selena y fui a abrazar a Pattie por la espalda. Esta pego un bote por el susto, pero al ver que era yo sonrió y me dio un abrazo.

— No te había reconocido, estas muy guapa - no pude evitar ponerme roja y le susurre un 'gracias' -. Te presento a Scooter Brown - dijo señalándole.

­— Encantada, Justin me ha hablado mucho de usted - sonreí amablemente.

­— Por favor no me trates de usted, me siento mayor - dijo sonriendo y me avergoncé -. Tu debes de ser Natalia, ¿no? - cambio de tema para que no me sintiera mal. Asentí con la cabeza y nos dimos un efusivo apretón de manos -. Justin me ha contado maravillas de ti, es más de lo único que habla.

— ¿En serio? – Scooter asintió con una gran sonrisa y Pattie le dio un codazo en el estómago para que se callase. Scooter le respondió con un silencioso ‘¿qué?’, Pattie le contestó con una mirada severa.

    Estuvimos hablando un rato hasta que llegó Selena diciéndome que ya podíamos entrar. Me despedí de Scooter y Pattie. Al entrar en el teatro nos condujeron a las primeras filas, tuvimos suerte de que no nos habían separado: estaríamos juntas en primera fila. Me senté. Estaba muy nerviosa y Selena lo había notado. En seguida comenzaron a llegar más famosos. Todos se saludaban, daban abrazos, besos… todos parecían muy agradables, pero yo me mantenía al margen, sentada observándoles. La verdad es que me ignoraban un poco, pero no importaba.

    Faltaban unos diez minutos para que empezara la gala. Selena y yo hablábamos animadamente hasta que llego un chico alto, musculoso, con pelo corto y castaño. Me quede helada. Era Taylor Lautner. Personalmente, no soy una gran seguidora de la saga de Crepúsculo - aunque si he leído los libros -, pero hay que admitir que Taylor es muy guapo. Comenzó a hablar con Selena - que se había levantado para darle un abrazo-, pero pronto se percato de mi presencia.

— Hola, ¿tú eres amiga de Sel? - dijo mirándome con una sonrisa que dejaba ver sus dientes blancos.

— Hola. Si, me llamo Natalia - dije levantándome del asiento. Cuando lo hice Taylor me miro de arriba abajo con cara de tonto.

— Vaya... Digo, encantado de conocerte - extendió la mano para darnos un apretón, pero al darle la mía no la apretó, sino que, la besó. Noté como me ruborizaba.

— ¿A la vieja usanza, Taylor? - intervino Selena. Taylor se puso ligeramente colorado -. Bueno, creo que sobro aquí, voy a buscar a Demi.

    Selena se fue y nos dejo hablando. Intercambiamos números de teléfono, hablamos de nosotros y de más, pero alguien tuvo que ahogar la fiesta: Justin.

— ¡Hombre, Taylor! ¿Cómo tú por aquí? - dijo dándole una palmada en la espalda -. ¡Ah! Hola Natt, no sabia que al final venias.

— Pues si, al final Selly me trajo. Ya que tú no lo hiciste, Don Egoísta - bromeé. Comenzamos a hablar entre los tres, pero en el fondo quería volver a estar a solas con Taylor.

    Iba a comenzar la gala. Justin y Taylor se fueron, este antes de irse me prometió que me llamaría. Me senté y llego Selena. Me sentía como en las nubes. Pero recordé la promesa que me hice de no enamorarme y volví a la cruda realidad con las mismas preguntas pesimistas: ¿Cómo le voy a gustar alguien como él teniendo chicas que parecen modelos? ¿Cómo se podría fijar en mi si no soy famosa? Estuvieron atormentándome parte de la gala, pero finalmente logré divertirme.

    Selena ganó dos premios como mejor grupo musical y a actriz de una serie de comedia, Justin ganó cuatro premios y Taylor creo que gano dos, no estoy totalmente segura.

    Cuando termino trate de acercarme a Taylor para felicitarle, pero Justin no me dejo acercarme a él con la excusa de que nos teníamos que ir ya, puesto que nos iba a invitar a cenar tanto a Selena como a mi. También vino un amigo suyo llamado Christian, era del pueblo donde vivía antes, de Stradford. Era un chico muy agradable. Justin nos contó que siempre que podía le compraba un billete de avión y se lo llevaba con él.

    Fuimos a cenar a un chino cercano al teatro donde se habían celebrado los premios. No paramos de reír en todo el camino. Christian era un payaso y cuando se juntaba con Justin no paraba de gastar bromas. A Selena y a mi se nos salían las lagrimas de la risa.

    Durante la cena también era todo risas. Antes del postre decidí ir al baño y descubrí que tenía un mensaje de Taylor:

"Me gustaría volver a verte. Voy a estar unos días por aquí, ¿podré quedar contigo?"

    No pude evitar que el rubor cubriera mis mejillas, con suerte no había nadie. Comencé a pensar en una respuesta que no sonara ni muy desesperada ni muy desinteresada. Finalmente encontré la contestación perfecta:

"Solo podrás verme si no estas muy ajetreado ;)"

    No sabía como se tomaría esa respuesta. Espere a que contestara, pero no lo hizo. Salí de la cabina en la que me encontraba para volver con mis amigos, pero recibí una llamada: Taylor.

— ¿Dígame? - fija tratando de que mi voz camuflara la emoción de mis palabras.

— ¡Natalia! Voy a tener tooodos los días libres. ¿Te apetece quedar mañana?

— Claro que me apetece, Taylor, pero no sabes donde vivo.

— ¡Oh! Si lo sé, me lo dijo Sel - rio.

— ¿Selena te dijo donde vivía? Yo la mato - bromeé y Taylor rio al otro lado del teléfono -. ¿Vienes a buscarme a las seis?

— Ahí estaré, no te haré esperar, preciosa.

— Va-vale, has... hasta mañana - nos despedimos y colgué. No pude evitar dar un salto de alegría.

~~> Narra Justin<~~

    Fui a buscarla, ya que tardaba mucho y me preocupaba que le hubiera pasado algo. Iba a llamar a la puerta, pero estaba hablando por teléfono. Me acerqué a la puerta para escuchar mejor.

— Claro que me apetece, Taylor, pero no sabes donde vivo - ¿Taylor? ¿Va a quedar con Taylor? -. ¿Selena te dijo donde vivía? Yo la mato. ¿Vienes a buscarme a las seis? - volvió a callar para escuchar a Taylor -. Va-vale, has... hasta mañana -. ¿Ha tartamudeado? ¿Se ha puesto nerviosa? ¿Qué le habrá dicho Taylor para que contestara de esa manera? Conmigo nunca había pasado, aunque hubiera ocasiones en las que estuvimos a punto de besarnos...

    Genial, ahora, la he perdido, jamás podrá sentir nada por mi teniendo a alguien como Taylor: alto, atlético, moreno y sin cara de crió. Me prometí que cambiaría para gustarla, pero seria imposible y, además, ya sería demasiado tarde. Debía pensar en otro plan y creo que ya sé cual podía ser.

    Regresé con Selena y Christian. Me preguntaron por Natalia, no les conté nada de lo que había oído, simplemente les dije que aun seguía en el baño.

~~> Narra Natalia <~~

    Salí del baño realmente contenta, pero mi sonrisa desapareció cuando vi que solo esta Selena. Le pregunte donde se habían metido los otros dos y me dijo que Justin no se encontraba bien. Pagamos nuestra parte de la cena y nos fuimos a mi casa. Me despedí de Selena y fui a subir las escaleras, no me apetecía esperar al ascensor. Cuando iba por la segunda planta me di cuenta de que me había dejado el monedero en el coche y baje corriendo. En el portal me di un susto porque me encontré con Christian.

— ¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar con Justin si esta malo?

— Si, pero estoy esperando a Scooter... - parecía nervioso.

— ¡Ah! Bueno ahora vuelvo. - Fui hacia la puerta, pero Christian se interpuso entre ella y yo.

— ¿A dónde vas? - pregunto más nervioso todavía.

— Normalmente cuando la gente va a una puerta es para salir o entrar a un lugar de terminado - dije sarcástica. Christian levantó una ceja en señal de molestia -. Vale, vale... Voy a recoger una cosa del coche de Sel, espero que no se haya ido.

— ¡Si! Quiero decir, ya se ha ido.

— Bueno aun así echaré un vistazo por si esta cerca.

    Christian me iba a jalar del brazo para meterme dentro del portal, pero ya era tarde, ya había visto lo que pasaba en las escaleras de mi portal. Me di la vuelta y corrí todo lo rápido que pude por las escaleras. ¿Por qué me afectaba tanto? ¿No se supone que me prometí que no me molestaría? Llegué a mi cuarto, cerrando la puerta tras de mi y apoyando me en ella hasta caer al suelo rompí a llorar.