Salimos del coche y comenzaron a llover los
flashes, me despedí de ella con un abrazo y me fui con su madre. Es una mujer
muy agradable, pero me caía mil veces mejor Pattie, seguramente porque con ella
he tenido más relación.
Llegamos al final del Photocall y vi a
Pattie hablando con quien debía de ser Scooter Brown. Justin me había hablado
mucho de él. Siempre me dice que le debe mucho, por todas las cosas que ha
hecho por él. Le pedí un momento a la madre de Selena y fui a abrazar a Pattie
por la espalda. Esta pego un bote por el susto, pero al ver que era yo sonrió y
me dio un abrazo.
—
No te había reconocido, estas muy guapa - no pude evitar ponerme roja y le
susurre un 'gracias' -. Te presento a Scooter Brown - dijo señalándole.
—
Encantada, Justin me ha hablado mucho de usted - sonreí amablemente.
—
Por favor no me trates de usted, me siento mayor - dijo sonriendo y me
avergoncé -. Tu debes de ser Natalia, ¿no? - cambio de tema para que no me
sintiera mal. Asentí con la cabeza y nos dimos un efusivo apretón de manos -.
Justin me ha contado maravillas de ti, es más de lo único que habla.
—
¿En serio? – Scooter asintió con una gran sonrisa y Pattie le dio un codazo en
el estómago para que se callase. Scooter le respondió con un silencioso
‘¿qué?’, Pattie le contestó con una mirada severa.
Estuvimos hablando un rato hasta que llegó
Selena diciéndome que ya podíamos entrar. Me despedí de Scooter y Pattie. Al
entrar en el teatro nos condujeron a las primeras filas, tuvimos suerte de que
no nos habían separado: estaríamos juntas en primera fila. Me senté. Estaba muy
nerviosa y Selena lo había notado. En seguida comenzaron a llegar más famosos.
Todos se saludaban, daban abrazos, besos… todos parecían muy agradables, pero yo
me mantenía al margen, sentada observándoles. La verdad es que me ignoraban un
poco, pero no importaba.
Faltaban unos diez minutos para que
empezara la gala. Selena y yo hablábamos animadamente hasta que llego un chico
alto, musculoso, con pelo corto y castaño. Me quede helada. Era Taylor Lautner.
Personalmente, no soy una gran seguidora de la saga de Crepúsculo - aunque si
he leído los libros -, pero hay que admitir que Taylor es muy guapo. Comenzó a
hablar con Selena - que se había levantado para darle un abrazo-, pero pronto
se percato de mi presencia.
—
Hola, ¿tú eres amiga de Sel? - dijo mirándome con una sonrisa que dejaba ver
sus dientes blancos.
—
Hola. Si, me llamo Natalia - dije levantándome del asiento. Cuando lo hice
Taylor me miro de arriba abajo con cara de tonto.
—
Vaya... Digo, encantado de conocerte - extendió la mano para darnos un apretón,
pero al darle la mía no la apretó, sino que, la besó. Noté como me ruborizaba.
—
¿A la vieja usanza, Taylor? - intervino Selena. Taylor se puso ligeramente
colorado -. Bueno, creo que sobro aquí, voy a buscar a Demi.
Selena se fue y nos dejo hablando.
Intercambiamos números de teléfono, hablamos de nosotros y de más, pero alguien
tuvo que ahogar la fiesta: Justin.
—
¡Hombre, Taylor! ¿Cómo tú por aquí? - dijo dándole una palmada en la espalda -.
¡Ah! Hola Natt, no sabia que al final venias.
—
Pues si, al final Selly me trajo. Ya que tú no lo hiciste, Don Egoísta -
bromeé. Comenzamos a hablar entre los tres, pero en el fondo quería volver a
estar a solas con Taylor.
Iba a comenzar la gala. Justin y Taylor se
fueron, este antes de irse me prometió que me llamaría. Me senté y llego
Selena. Me sentía como en las nubes. Pero recordé la promesa que me hice de no
enamorarme y volví a la cruda realidad con las mismas preguntas pesimistas:
¿Cómo le voy a gustar alguien como él teniendo chicas que parecen modelos?
¿Cómo se podría fijar en mi si no soy famosa? Estuvieron atormentándome parte
de la gala, pero finalmente logré divertirme.
Selena ganó dos premios como mejor grupo
musical y a actriz de una serie de comedia, Justin ganó cuatro premios y Taylor
creo que gano dos, no estoy totalmente segura.
Cuando termino trate de acercarme a Taylor
para felicitarle, pero Justin no me dejo acercarme a él con la excusa de que
nos teníamos que ir ya, puesto que nos iba a invitar a cenar tanto a Selena
como a mi. También vino un amigo suyo llamado Christian, era del pueblo donde
vivía antes, de Stradford. Era un chico muy agradable. Justin nos contó que
siempre que podía le compraba un billete de avión y se lo llevaba con él.
Fuimos a cenar a un chino cercano al teatro
donde se habían celebrado los premios. No paramos de reír en todo el camino.
Christian era un payaso y cuando se juntaba con Justin no paraba de gastar
bromas. A Selena y a mi se nos salían las lagrimas de la risa.
Durante la cena también era todo risas.
Antes del postre decidí ir al baño y descubrí que tenía un mensaje de Taylor:
"Me gustaría volver a verte. Voy a estar unos días
por aquí, ¿podré quedar contigo?"
No pude evitar que el rubor cubriera mis
mejillas, con suerte no había nadie. Comencé a pensar en una respuesta que no
sonara ni muy desesperada ni muy desinteresada. Finalmente encontré la
contestación perfecta:
"Solo podrás verme si no estas muy ajetreado
;)"
No sabía como se tomaría esa respuesta.
Espere a que contestara, pero no lo hizo. Salí de la cabina en la que me
encontraba para volver con mis amigos, pero recibí una llamada: Taylor.
—
¿Dígame? - fija tratando de que mi voz camuflara la emoción de mis palabras.
—
¡Natalia! Voy a tener tooodos los días libres. ¿Te apetece quedar mañana?
—
Claro que me apetece, Taylor, pero no sabes donde vivo.
—
¡Oh! Si lo sé, me lo dijo Sel - rio.
—
¿Selena te dijo donde vivía? Yo la mato - bromeé y Taylor rio al otro lado del
teléfono -. ¿Vienes a buscarme a las seis?
—
Ahí estaré, no te haré esperar, preciosa.
—
Va-vale, has... hasta mañana - nos despedimos y colgué. No pude evitar dar un
salto de alegría.
~~> Narra Justin<~~
Fui a buscarla, ya que tardaba mucho y me
preocupaba que le hubiera pasado algo. Iba a llamar a la puerta, pero estaba
hablando por teléfono. Me acerqué a la puerta para escuchar mejor.
—
Claro que me apetece, Taylor, pero no sabes donde vivo - ¿Taylor? ¿Va a quedar
con Taylor? -. ¿Selena te dijo donde vivía? Yo la mato. ¿Vienes a buscarme a
las seis? - volvió a callar para escuchar a Taylor -. Va-vale, has... hasta
mañana -. ¿Ha tartamudeado? ¿Se ha puesto nerviosa? ¿Qué le habrá dicho Taylor
para que contestara de esa manera? Conmigo nunca había pasado, aunque hubiera
ocasiones en las que estuvimos a punto de besarnos...
Genial, ahora, la he perdido, jamás podrá
sentir nada por mi teniendo a alguien como Taylor: alto, atlético, moreno y sin
cara de crió. Me prometí que cambiaría para gustarla, pero seria imposible y,
además, ya sería demasiado tarde. Debía pensar en otro plan y creo que ya sé
cual podía ser.
Regresé con Selena y Christian. Me preguntaron
por Natalia, no les conté nada de lo que había oído, simplemente les dije que
aun seguía en el baño.
~~> Narra Natalia <~~
Salí del baño realmente contenta, pero mi
sonrisa desapareció cuando vi que solo esta Selena. Le pregunte donde se habían
metido los otros dos y me dijo que Justin no se encontraba bien. Pagamos
nuestra parte de la cena y nos fuimos a mi casa. Me despedí de Selena y fui a
subir las escaleras, no me apetecía esperar al ascensor. Cuando iba por la
segunda planta me di cuenta de que me había dejado el monedero en el coche y
baje corriendo. En el portal me di un susto porque me encontré con Christian.
—
¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar con Justin si esta malo?
—
Si, pero estoy esperando a Scooter... - parecía nervioso.
—
¡Ah! Bueno ahora vuelvo. - Fui hacia la puerta, pero Christian se interpuso
entre ella y yo.
—
¿A dónde vas? - pregunto más nervioso todavía.
—
Normalmente cuando la gente va a una puerta es para salir o entrar a un lugar
de terminado - dije sarcástica. Christian levantó una ceja en señal de molestia
-. Vale, vale... Voy a recoger una cosa del coche de Sel, espero que no se haya
ido.
—
¡Si! Quiero decir, ya se ha ido.
—
Bueno aun así echaré un vistazo por si esta cerca.
Christian me iba a jalar del brazo para
meterme dentro del portal, pero ya era tarde, ya había visto lo que pasaba en
las escaleras de mi portal. Me di la vuelta y corrí todo lo rápido que pude por
las escaleras. ¿Por qué me afectaba tanto? ¿No se supone que me prometí que no
me molestaría? Llegué a mi cuarto, cerrando la puerta tras de mi y apoyando me
en ella hasta caer al suelo rompí a llorar.
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