Iba así vestida: Jasmine
Se sentó al lado de Justin y este la besó, ambos
sonrieron. Justin me miro con cara de: “¿Celosa verdad?”. Yo le respondí con
una cara de: “Para nada chaval”. Se sacudió el pelo y dijo:
- Esta es Jasmine. – Hizo una pausa y ella sonrió -. Nos
conocimos en el video clip de ‘Baby’ y bueno… nos enamoramos. – Ambos se
miraron y sonrieron.
- Encantados de conocerte, Jasmine. – Dijo mi padre en
nombre de todos. Le dijimos nuestros nombres. Jasmine me miró y me sonrió, yo
respondí a su
sonrisa con una mía y pensé: “Vaya… Que chica mas maja,
¿cómo puede estar saliendo con semejante tío?”.
Justin me miró numerosas veces, me hizo pensar que estaba
buscando algo raro en mi comportamiento, yo le miré sostuvimos la mirada mucho
tiempo y le dije moviendo solo los labios:
- Deja de mirarme, no estoy celosa, lo siento… - Y sonreí
falsamente, Justin no me volvió a dirigir la mirada en todo el recorrido.
Llegamos al restaurante, como siempre, yo fui
la ultima en salir y, tuve la mala surte de enganchar el tacón en una
alcantarilla y antes de que cayera Jasmine me sujetó.
- Por poco te metes un buen porrazo, ¿eh?
- Si, menos mal que estabas ahí para sujetarme…
– Reí.
- ¿Te
doy un consejo? – Asentí con la cabeza -. Cuando veas que hay una alcantarilla
o una rendija por donde se pueda meter el tacón tú, ponte de puntillas eso si,
todo lo que tu pie pueda. – Yo la sonreí. Y vi como Justin había observado
nuestra escena desde la distancia.
Después
de eso estuvimos hablando toda la noche, nos caímos tan bien que hasta no
pusimos juntas en la mesa y, Jasmine, paso de Justin en toda la cena.
- Con
que… ¿Eres modelo no, Jasmine? – Soltó mi padre de repente.
- Papá
por favor, no la hagas un interrogatorio… - Dije un poco avergonzada por su
pregunta.
- ¡Oh!
No te preocupes Natalia, para mi no es ningún interrogatorio. – Sonrió.
-
¿Enserio? Es que, mi padre es tan cotilla… - Este me miró con cara de asesino
psicópata, yo le saqué la lengua.
- Pues
si, soy modelo y bueno, también canto un poco… – Sonrió.
- ¡Vaya!
– Dijo mi padre sorprendido -. ¿No son dos trabajos muy duros para una chica
tan joven?
- Al
principio lo fue, pero cuando te acostumbras es todo más sencillo.
- Yo de
pequeña siempre quise ser modelo – dije de repente-. Siempre me ha gustado que
me hagan fotos.
- ¿A si?
– yo asentí -. Pues me he enterado que una revista para adolescentes va ha
hacer un casting para escoger a una nueva chica para ser la modelo en esa
revista.
- ¡Eso
estaría genial! – Dije emocionada -. Pero, ¿cuándo es el casting?
- Creo
que es la semana que viene, pero tranquila me informaré y mandaré a alguien
para que te vaya a buscar. – Sonrió.
Yo
simplemente sonreí en señal de: “¡Muchas gracias!”. Durante el resto de la
noche hablamos de muchas cosas, también hubo tiempo para que mis padres me
avergonzaran contando cosas de cuando era pequeña que dejó paso a un gran rubor
en mis mejillas.
Antes de
irnos Jasmine fue al baño, tardaba mucho así que me dijeron que fuese a por
ella por que en nada venían a buscarnos. Me fui tranquilamente al baño, cuando
estaba apunto de entrar me di cuenta de que Jasmine estaba hablando por
teléfono, me dio un poco de corte entrar así que me quedé fuera, escuchando:
- Sabes
perfectamente que tú eres el único para mi… -Hizo una pausa para escuchar a la
persona que tenía tras el teléfono -. ¿Justin? Para mi ese niñato egocéntrico
no es más que una marioneta, le usare un poco más para ser más famosa y luego
le dejaré… - Hizo otra pausa para escuchar -. Vale mi amor, nos vemos en unos
días… - Otra pausa -. Yo también te amo. – Y colgó. No me lo podía creer estaba
usando a Justin para tener mas fama… “Bueno ahora actúa como si nada…”, pensé.
Entre en el baño y la vi arreglándose el pelo, le dije que nos teníamos que ir
ya, se miro un ultimo segundo al espejo y nos fuimos.
Llegamos
a la limusina y ahí me dio por pensar: “Debería decírselo a Justin, pero es
posible que no me crea pensará que estoy celosa o algo por el estilo… Vale,
mejor no se lo digo… Pero claro, si no lo hago luego, si lo descubre, lo pasará
mal… Un momento, Natalia: ¿Desde cuando de importa cómo esta o cómo deja de
estar Justin ‘Creido’ Bieber? Te estas volviendo una blanda que lo sepas o será
que… No, no, ni de coña eso no puede ser, es…”
-
Natalia… - Una voz interrumpió mis pensamientos y miré a Jasmine -. ¿Estás
bien?
- Si,
¿por qué? -. Pregunté desconcertada.
- Es que estabas poniendo unas caras muy raras y graciosas a la vez.
– dijo riendo.
- ¡OH! Es que cuando pienso, sin darme cuenta, pongo caras raras…
- Amm… ¿Y en que pensabas? – dijo intrigada. “Pero será cotilla…”
- Pues en lo que voy a cenar. – mentí, ella rió.
- Eres una tragona, no hemos ni terminado de hacer a digestión de
la comida y ya estas pensando en la cena… No tienes remedio… – Dijo moviendo la
cabeza en señal de disgusto.
- Si, puede que no tenga remedio pero, al menos, no soy un
renacuajo que todavía duerme con peluche por que teme que salga un monstruo por
el armario. – Dije desafiante -. ¡Zas! En toda la boca. – Finalicé en español.
Me miro con cara de asesino he intentando decirme: ‘Esto no se
queda así’. Yo le contesté en español:
- Si, me temo que esto se acaba así enano y reza por que no coja a
Mr. Mofletes y lo triture mientras duermes.
Me miró aterrado y no se atrevió a decir nada más. La limusina se
paró, Jasmine si iba ya, se despidió de nosotros y besó a Justin. “Hay que ver
que bien finge la chica…”
Jasmine ya había desaparecido tras cerrar la puerta de la limusina
y acto seguido llamaron a Justin:
- ¿Si?… -Hizo una pausa para escuchar-. ¡AH! Hola Usher… -Otra
pausa un poco más larga que la anterior-. ¡¿QUÉ?! ¿Y me lo dices ahora?… - Otra
breve pausa -. Vale, vale lo que tú digas, nos vemos – Y colgó.
- ¿Qué pasa hijo? – dijo Pattie.
- Pues, que la semana que viene hay una entrega de premios y va, y
me lo dice ahora…
Se pusieron a hablar de cosas de las que, a mi, sinceramente, me
las traían al fresco así que, desconecté por completo. Les oía parlotear pero yo
pasaba completamente.
Legamos ha nuestro destino, es decir, nuestro bloque. Esta vez salí
yo la primera de la limusina y cundo me dispuse a adentrarme en el portal una
mano me agarro por el hombro haciendo que me girase. Y ahí tenia a Justin
agarrándome de la mano, que había ido bajando lentamente haciendo que se
pusiese la piel de gallina, para que no huyera cosa que iba a hacer nada más me
soltase la mano
- ¿Me echaras de menos la semana que vienes? – Dijo mirándome seriamente.
Como no, yo la respuesta me la tome a cachondeo:
- A ver… déjame que piense… Humm… ¡NO! – me solté bruscamente de su
mano y me fui.
Me alejé, me quite los tacones y subí corriendo las escaleras.
Cuando llegue a mi piso me di cuenta de que no tenía llaves, con lo cual tenía
que esperar a mis padres, pasaron cinco minutos y por fin llegaron, abrieron la
puerta pero mi madre me retuvo.
- Señorita tengo que hablar contigo.
- ¿Ahora? – Mi madre asintió -. ¿No puedes esperar a que me cambie?
- Me temo que no – Yo resoplé -. Nada de chulerías. Bien, ahora
escúchame: No entiendo por que odias tanto a Justin, ¿se puede saber que te ha
hecho? – Iba a replicar, pero mi madre no me dejó -. ¿Por qué no intentas ser
su amiga? Es un chico realmente majo y agradable, te lo pasarías muy bien con
él, dale una oportunidad para demostrártelo.
- Mamá no es cuestión de que sea majo o no y no le odio, bueno si,
por que es un creído y se ha buscado mi odio… - Mi madre iba ha replicarme a mi
ahora, pero ahora fui yo la que no la dejó -. Mira, yo no quiero ser la amiga
de la estrellita de turno, lo que yo quiero son amigos normales, a los que no
les persiga la prensa ni fans enloquecidas. Además, pronto empezaré el
instituto y conoceré a mucha gente, a gente normal y descubrirás que es lo
mejor para mi.
Mi madre no dijo nada por que sabía que llevaba la razón pero jamás
lo admitiría, es demasiado orgullosa, en es aspecto me parezco mucho a ella.
- Bueno, espero que tengas razón…
- Voy a tener la razón.
- Pues lo que tu digas hija mía… - Dijo y se metió dentro de casa,
se giró y dijo -. Una cosa, cámbiate y ves a comprar unas cosas a la especie de
chino que hay en la otra acera.
- ¿Ahora mismo? – Mi madre asintió y yo resople -. Vaaaale, me cambio
y bajo.
Fui a mi cuarto y me cambié me tomé mi tiempo. (si, soy muy lenta
cuando me lo propongo).
Me puse esto: Thats so me :)
Fui al salón le pregunté a mi madre que tenia que comprar, esta me
dio una lista y dinero.
Me acerqué al ascensor pero, para tardar más, bajé las escaleras
lentamente, llegue hasta el portal, me paré en la puerta de entrada y salida,
cerré los ojos y tomé aire, aire Neoyorquino abrí los ojos, aun no me podía
creer que estuviese en Nueva York, desde que tengo memoria recuerdo que siempre
me enfadaba cuando, mis padres, me decían que tenía que ser mas mayor para
poder viajar aquí y ahora mirarme, estoy viviendo aquí, estoy viviendo en mi
sueño y probablemente durante mucho tiempo. Era la primera vez que me planteaba
esto desde que llegué aquí y me sentó muy bien olvidarme de Madrid por un
momento. Salí del edificio aun sumida en mis pensamientos cuando mi vista se
nubló. Todo sucedió muy deprisa, noté que alguien corría y me empujaba, acto
seguido estaba en el suelo y sintiendo una punzada en la muñeca izquierda,
levanté la vista y vi a quien me había tirado al suelo.
- Tú… - dije entre dientes.
- Si, yo. ¿Algún problema? – Me dijo Justin con un tono de cabreo.
- Pues sí, que me has tirado al suelo y ni siquiera me ayudas a
levantarme. – Hizo un ademan de cogerme de la mano, pero le sonó el móvil y me
dijo:
- Luego si eso te ayudo… - Y salió corriendo. “Si bueno, como que
te voy ha esperar” ,pensé. Me levanté y miré en la dirección por donde se había
ido. No se le veía, desapareció entre la gente.
Crucé la acera para comprar las cosas que me había pedido mi madre.
Tardé un montón en encontrar todo lo que tenía que comprar, no sabía donde
estaba cada cosa. “Que raras son las tiendas en Estados Unidos…”, pensaba
continuamente. Terminé de hacer mis compras y regresé a mi edificio cuando
entre en el portal vi a Justin hablando por teléfono, esta muy agitado así que,
decidí ir a preguntarle:
- Justin, ¿qué te pasa? – Se giró para mirarme y me gritó:
- ¡¿Ahora te preocupas por mi?! ¡DEJAME EN PAZ Y PREOCUPATE DE TUS
PROPIOS ASUNTOS!
- ¡COMO USTED MANDE SEÑOR ‘YO SOY MAS IMPORTANTE QUE EL RESTO DE LA
HUMANIDAD Y QUE NO SOY CAPAZ DE AYUDAR A LOS DEMÁS CUANDO LOS HE TIRADO AL
SUELO! – dije gritándole, antes de irme le dije una ultima cosa -. No te vuelvas
a acercar a mi, ¡te lo prohibo!
Me dirigí corriendo a las escaleras, noté que Justin me seguía con
lo cual aumenté el ritmo de mi carrera y, como soy tan patosa, me tropecé con
un escalón y para que no me diera en la cara apoyé las manos y volví a sentir
esa punzada en la muñeca izquierda, más fuerte que la anterior, me levante
rápidamente cogí las bolsas que estaban tiradas por el suelo y vi aparecer a
Justin con cara de preocupación.
- ¡Natalia! ¡Espera por favor! – decía suplicándome.
- ¡NO! Te he dicho que te alejes de mi… ¡DEJAME! – subí las
escaleras a toda pastilla, Justin no me había seguido así que me relajé un poco
y rompí a llorar, no sabia por que narices lo hacia solo sabía que estaba
llorando desconsoladamente. Llegué al ultimo piso agotada y llorando, llamé al
timbre y me abrió mi madre, me vio llorando y me abrazó, yo tiré las bolsas de
la compra al suelo y le seguí el abrazo.
- Hija mía, cariño ¿por qué lloras? – dijo dulcemente.
- Ju-Justin… – Fue lo único
que me salió de la boca, la miré y volví a sentir la punzada de dolor de la
muñeca -. Mamá… Me duele la muñeca… - Se la enseñé.
- ¡OH DIOS MÍO! – Exclamó.
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P.D: No tengo nada encontra de Jasmine.