lunes, 30 de abril de 2012

CAPÍTULO 5

Al rato de trayecto el conductor paró, tal y como le dijo Justin. Al momento se abrió la puerta y apareció una chica, tenían el pelo largo, liso y oscuro, sus ojos eran marrones, era realmente guapa.

Iba así vestida: Jasmine

Se sentó al lado de Justin y este la besó, ambos sonrieron. Justin me miro con cara de: “¿Celosa verdad?”. Yo le respondí con una cara de: “Para nada chaval”. Se sacudió el pelo y dijo:

- Esta es Jasmine. – Hizo una pausa y ella sonrió -. Nos conocimos en el video clip de ‘Baby’ y bueno… nos enamoramos. – Ambos se miraron y sonrieron.

- Encantados de conocerte, Jasmine. – Dijo mi padre en nombre de todos. Le dijimos nuestros nombres. Jasmine me miró y me sonrió, yo respondí a su
sonrisa con una mía y pensé: “Vaya… Que chica mas maja, ¿cómo puede estar saliendo con semejante tío?”.

Justin me miró numerosas veces, me hizo pensar que estaba buscando algo raro en mi comportamiento, yo le miré sostuvimos la mirada mucho tiempo y le dije moviendo solo los labios:

- Deja de mirarme, no estoy celosa, lo siento… - Y sonreí falsamente, Justin no me volvió a dirigir la mirada en todo el recorrido.

Llegamos al restaurante, como siempre, yo fui la ultima en salir y, tuve la mala surte de enganchar el tacón en una alcantarilla y antes de que cayera Jasmine me sujetó.

- Por poco te metes un buen porrazo, ¿eh?

- Si, menos mal que estabas ahí para sujetarme… – Reí.

- ¿Te doy un consejo? – Asentí con la cabeza -. Cuando veas que hay una alcantarilla o una rendija por donde se pueda meter el tacón tú, ponte de puntillas eso si, todo lo que tu pie pueda. – Yo la sonreí. Y vi como Justin había observado nuestra escena desde la distancia.

Después de eso estuvimos hablando toda la noche, nos caímos tan bien que hasta no pusimos juntas en la mesa y, Jasmine, paso de Justin en toda la cena.

- Con que… ¿Eres modelo no, Jasmine? – Soltó mi padre de repente.

- Papá por favor, no la hagas un interrogatorio… - Dije un poco avergonzada por su pregunta.
- ¡Oh! No te preocupes Natalia, para mi no es ningún interrogatorio. – Sonrió.

- ¿Enserio? Es que, mi padre es tan cotilla… - Este me miró con cara de asesino psicópata, yo le saqué la lengua.

- Pues si, soy modelo y bueno, también canto un poco… – Sonrió.

- ¡Vaya! – Dijo mi padre sorprendido -. ¿No son dos trabajos muy duros para una chica tan joven?

- Al principio lo fue, pero cuando te acostumbras es todo más sencillo.

- Yo de pequeña siempre quise ser modelo – dije de repente-. Siempre me ha gustado que me hagan fotos.

- ¿A si? – yo asentí -. Pues me he enterado que una revista para adolescentes va ha hacer un casting para escoger a una nueva chica para ser la modelo en esa revista.

- ¡Eso estaría genial! – Dije emocionada -. Pero, ¿cuándo es el casting?

- Creo que es la semana que viene, pero tranquila me informaré y mandaré a alguien para que te vaya a buscar. – Sonrió.

Yo simplemente sonreí en señal de: “¡Muchas gracias!”. Durante el resto de la noche hablamos de muchas cosas, también hubo tiempo para que mis padres me avergonzaran contando cosas de cuando era pequeña que dejó paso a un gran rubor en mis mejillas.

Antes de irnos Jasmine fue al baño, tardaba mucho así que me dijeron que fuese a por ella por que en nada venían a buscarnos. Me fui tranquilamente al baño, cuando estaba apunto de entrar me di cuenta de que Jasmine estaba hablando por teléfono, me dio un poco de corte entrar así que me quedé fuera, escuchando:

- Sabes perfectamente que tú eres el único para mi… -Hizo una pausa para escuchar a la persona que tenía tras el teléfono -. ¿Justin? Para mi ese niñato egocéntrico no es más que una marioneta, le usare un poco más para ser más famosa y luego le dejaré… - Hizo otra pausa para escuchar -. Vale mi amor, nos vemos en unos días… - Otra pausa -. Yo también te amo. – Y colgó. No me lo podía creer estaba usando a Justin para tener mas fama… “Bueno ahora actúa como si nada…”, pensé. Entre en el baño y la vi arreglándose el pelo, le dije que nos teníamos que ir ya, se miro un ultimo segundo al espejo y nos fuimos.

Llegamos a la limusina y ahí me dio por pensar: “Debería decírselo a Justin, pero es posible que no me crea pensará que estoy celosa o algo por el estilo… Vale, mejor no se lo digo… Pero claro, si no lo hago luego, si lo descubre, lo pasará mal… Un momento, Natalia: ¿Desde cuando de importa cómo esta o cómo deja de estar Justin ‘Creido’ Bieber? Te estas volviendo una blanda que lo sepas o será que… No, no, ni de coña eso no puede ser, es…”

- Natalia… - Una voz interrumpió mis pensamientos y miré a Jasmine -. ¿Estás bien?

- Si, ¿por qué? -. Pregunté desconcertada.

- Es que estabas poniendo unas caras muy raras y graciosas a la vez. – dijo riendo.

- ¡OH! Es que cuando pienso, sin darme cuenta, pongo caras raras…

- Amm… ¿Y en que pensabas? – dijo intrigada. “Pero será cotilla…”

- Pues en lo que voy a cenar. – mentí, ella rió.

- Eres una tragona, no hemos ni terminado de hacer a digestión de la comida y ya estas pensando en la cena… No tienes remedio… – Dijo moviendo la cabeza en señal de disgusto.

- Si, puede que no tenga remedio pero, al menos, no soy un renacuajo que todavía duerme con peluche por que teme que salga un monstruo por el armario. – Dije desafiante -. ¡Zas! En toda la boca. – Finalicé en español.

Me miro con cara de asesino he intentando decirme: ‘Esto no se queda así’. Yo le contesté en español:

- Si, me temo que esto se acaba así enano y reza por que no coja a Mr. Mofletes y lo triture mientras duermes.

Me miró aterrado y no se atrevió a decir nada más. La limusina se paró, Jasmine si iba ya, se despidió de nosotros y besó a Justin. “Hay que ver que bien finge la chica…”

Jasmine ya había desaparecido tras cerrar la puerta de la limusina y acto seguido llamaron a Justin:

- ¿Si?… -Hizo una pausa para escuchar-. ¡AH! Hola Usher… -Otra pausa un poco más larga que la anterior-. ¡¿QUÉ?! ¿Y me lo dices ahora?… - Otra breve pausa -. Vale, vale lo que tú digas, nos vemos – Y colgó.

- ¿Qué pasa hijo? – dijo Pattie.

- Pues, que la semana que viene hay una entrega de premios y va, y me lo dice ahora…

Se pusieron a hablar de cosas de las que, a mi, sinceramente, me las traían al fresco así que, desconecté por completo. Les oía parlotear pero yo pasaba completamente.

Legamos ha nuestro destino, es decir, nuestro bloque. Esta vez salí yo la primera de la limusina y cundo me dispuse a adentrarme en el portal una mano me agarro por el hombro haciendo que me girase. Y ahí tenia a Justin agarrándome de la mano, que había ido bajando lentamente haciendo que se pusiese la piel de gallina, para que no huyera cosa que iba a hacer nada más me soltase la mano

- ¿Me echaras de menos la semana que vienes? – Dijo mirándome seriamente. Como no, yo la respuesta me la tome a cachondeo:

- A ver… déjame que piense… Humm… ¡NO! – me solté bruscamente de su mano y me fui.

Me alejé, me quite los tacones y subí corriendo las escaleras. Cuando llegue a mi piso me di cuenta de que no tenía llaves, con lo cual tenía que esperar a mis padres, pasaron cinco minutos y por fin llegaron, abrieron la puerta pero mi madre me retuvo.

- Señorita tengo que hablar contigo.

- ¿Ahora? – Mi madre asintió -. ¿No puedes esperar a que me cambie?

- Me temo que no – Yo resoplé -. Nada de chulerías. Bien, ahora escúchame: No entiendo por que odias tanto a Justin, ¿se puede saber que te ha hecho? – Iba a replicar, pero mi madre no me dejó -. ¿Por qué no intentas ser su amiga? Es un chico realmente majo y agradable, te lo pasarías muy bien con él, dale una oportunidad para demostrártelo.

- Mamá no es cuestión de que sea majo o no y no le odio, bueno si, por que es un creído y se ha buscado mi odio… - Mi madre iba ha replicarme a mi ahora, pero ahora fui yo la que no la dejó -. Mira, yo no quiero ser la amiga de la estrellita de turno, lo que yo quiero son amigos normales, a los que no les persiga la prensa ni fans enloquecidas. Además, pronto empezaré el instituto y conoceré a mucha gente, a gente normal y descubrirás que es lo mejor para mi.

Mi madre no dijo nada por que sabía que llevaba la razón pero jamás lo admitiría, es demasiado orgullosa, en es aspecto me parezco mucho a ella.

- Bueno, espero que tengas razón…

- Voy a tener la razón.

- Pues lo que tu digas hija mía… - Dijo y se metió dentro de casa, se giró y dijo -. Una cosa, cámbiate y ves a comprar unas cosas a la especie de chino que hay en la otra acera.

- ¿Ahora mismo? – Mi madre asintió y yo resople -. Vaaaale, me cambio y bajo.

Fui a mi cuarto y me cambié me tomé mi tiempo. (si, soy muy lenta cuando me lo propongo).

Me puse esto: Thats so me :)

Fui al salón le pregunté a mi madre que tenia que comprar, esta me dio una lista y dinero.

Me acerqué al ascensor pero, para tardar más, bajé las escaleras lentamente, llegue hasta el portal, me paré en la puerta de entrada y salida, cerré los ojos y tomé aire, aire Neoyorquino abrí los ojos, aun no me podía creer que estuviese en Nueva York, desde que tengo memoria recuerdo que siempre me enfadaba cuando, mis padres, me decían que tenía que ser mas mayor para poder viajar aquí y ahora mirarme, estoy viviendo aquí, estoy viviendo en mi sueño y probablemente durante mucho tiempo. Era la primera vez que me planteaba esto desde que llegué aquí y me sentó muy bien olvidarme de Madrid por un momento. Salí del edificio aun sumida en mis pensamientos cuando mi vista se nubló. Todo sucedió muy deprisa, noté que alguien corría y me empujaba, acto seguido estaba en el suelo y sintiendo una punzada en la muñeca izquierda, levanté la vista y vi a quien me había tirado al suelo.

- Tú… - dije entre dientes.

- Si, yo. ¿Algún problema? – Me dijo Justin con un tono de cabreo.

- Pues sí, que me has tirado al suelo y ni siquiera me ayudas a levantarme. – Hizo un ademan de cogerme de la mano, pero le sonó el móvil y me dijo:

- Luego si eso te ayudo… - Y salió corriendo. “Si bueno, como que te voy ha esperar” ,pensé. Me levanté y miré en la dirección por donde se había ido. No se le veía, desapareció entre la gente.

Crucé la acera para comprar las cosas que me había pedido mi madre. Tardé un montón en encontrar todo lo que tenía que comprar, no sabía donde estaba cada cosa. “Que raras son las tiendas en Estados Unidos…”, pensaba continuamente. Terminé de hacer mis compras y regresé a mi edificio cuando entre en el portal vi a Justin hablando por teléfono, esta muy agitado así que, decidí ir a preguntarle:

- Justin, ¿qué te pasa? – Se giró para mirarme y me gritó:

- ¡¿Ahora te preocupas por mi?! ¡DEJAME EN PAZ Y PREOCUPATE DE TUS PROPIOS ASUNTOS!

- ¡COMO USTED MANDE SEÑOR ‘YO SOY MAS IMPORTANTE QUE EL RESTO DE LA HUMANIDAD Y QUE NO SOY CAPAZ DE AYUDAR A LOS DEMÁS CUANDO LOS HE TIRADO AL SUELO! – dije gritándole, antes de irme le dije una ultima cosa -. No te vuelvas a acercar a mi, ¡te lo prohibo!

Me dirigí corriendo a las escaleras, noté que Justin me seguía con lo cual aumenté el ritmo de mi carrera y, como soy tan patosa, me tropecé con un escalón y para que no me diera en la cara apoyé las manos y volví a sentir esa punzada en la muñeca izquierda, más fuerte que la anterior, me levante rápidamente cogí las bolsas que estaban tiradas por el suelo y vi aparecer a Justin con cara de preocupación.

- ¡Natalia! ¡Espera por favor! – decía suplicándome.

- ¡NO! Te he dicho que te alejes de mi… ¡DEJAME! – subí las escaleras a toda pastilla, Justin no me había seguido así que me relajé un poco y rompí a llorar, no sabia por que narices lo hacia solo sabía que estaba llorando desconsoladamente. Llegué al ultimo piso agotada y llorando, llamé al timbre y me abrió mi madre, me vio llorando y me abrazó, yo tiré las bolsas de la compra al suelo y le seguí el abrazo.

- Hija mía, cariño ¿por qué lloras? – dijo dulcemente.

- Ju-Justin… –  Fue lo único que me salió de la boca, la miré y volví a sentir la punzada de dolor de la muñeca -. Mamá… Me duele la muñeca… - Se la enseñé.

- ¡OH DIOS MÍO! – Exclamó.


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¡Hola! Si os ha gustado no dudéis en pedir el siguiente :)
P.D: No tengo nada encontra de Jasmine.

jueves, 26 de abril de 2012

CAPÍTULO 4

- Bueno… Pues canta tú. – Dijo Justin.

- ¿Yo? ¿Q-q-qué cante yo? – Dije temblando.

- Claro no hay ninguna Natalia más en esta habitación – Me guiño el ojo. Eso me fastidio bastante la verdad.

- No. ¡No pienso cantar para ti! – Dije medio gritando

- Justin, mi hermana no canta delante de nadie, no lo hace ni delante de sus mejores amigas… - Dijo mi hermano.

- Ósea que… ¿Te da vergüenza? – Dijo riendo.

Le miré enfadada, me giré, salí de la habitación y cerré la puerta y como no, di un portazo. Era muy típico de mi cuando estaba enfadada.Me fui corriendo a mi cuarto y me encerré en él y me tumbé en la cama. “¿Se ha reído? Tss… Claro como aquí no todos somos ‘superstars’… Es un egocéntrico, un infantil un… Un… ¡AHH! ¡LE ODIO!”. Me levante de la cama y me puse el pijama (Era este: Pijama :) ) Me volví a tumbar en la cama y cerré los ojos, pasó un rato y cuando estaba a punto de dormirme llamaron a mi puerta, me metí corriendo en la cama y me hice la dormida, abrieron mi puerta, era mi padre.

-Vaya, esta dormida. – Dijo susurrando.

- No pasa nada, puedo venir mañana por la mañana. – Susurro Justin. “Oh no… Papá, no le digas que si, no se lo digas…”

- Vale, ¿qué te parece a las 12?

- ¡Si!, me parece bien – Dijo Justin “¡NO! Mierda, mierda…” – Bueno hasta mañana. – Y se cerró la puerta, me levanté y di vueltas hasta que se me ocurrió una cosa:

- ¡Ya sé!, me levantaré temprano y… ¡Y me iré a dar una vuelta! Si eso haré… - Puse el despertador a las 10 –  Natalia eres un genio… Bien, ahora, a dormir…

Me metí en la cama y orgullosa de mi plan me quedé profundamente dormida.A la mañana siguiente me desperté sobresaltada, había tenido una pesadilla, en ella aparecía en una sala llena de espejos pero no me reflejaba en ninguno, de repente aparecía mi hermano, yo le preguntaba que pasa, porque estábamos allí, pero no me escuchaba, de repente aparecía en un escenario levanté la mirada y vi que estaba lleno de gente miré mi mano y vi que tenía un micrófono, entonces Justin apareció a mi lado creo que dijo algo así como que iba a cantar o algo parecido, tiré es micrófono al suelo y salí corriendo de allí, podía oír las risas de las fans de Justin y la suya, logré oír lo que les decía a sus fans: “Mirar ha estar palurda JAJA. ¿Se cree podría llegar a ser una gran cantante? JÁ, lo dudo mucho. ¿No creéis Beliebers?” Estas reían y decían: “¡Claro que no!” Risas y mas risas, yo lloraba desconsoladamente hasta que apareció mi hermano y me sujeto del cuello ahogándome y diciendo “Aquí no hay sitio para gente como tú” apretó fuertemente y… Me desperté, estaba agitada y gotas de sudor recorrían mi frente, me relajé y miré el reloj eran las 11 y media de la mañana “¡Mierda! Tengo 20 minutos para darme una ducha y vestirme.

Fui a ducharme, tarde unos diez minutos (era muy lenta, lo sé), fui a mi armario y me puse lo primero que pille. (Era esto: Conjunto :) ). Me hice una coleta y me dirigí a la entrada, y vi a mis padres.

- Buenos días Natalia… - Dijo mi madre mirándome de arriba abajo - ¿A dónde te vas?

- Pues… A dar una vuelta… Bueno ¡adiós!

- ¡Natalia espera! Hoy venia… - Abrí la puerta y me fui.

Iba a coger el ascensor pero lo llamaron antes de que lo llamara yo. Corrí hasta las escaleras y las bajé, en varias ocasiones estuve a punto de besar el suelo, cuando estaba muy nerviosa solía volverme una patosa, más de lo que ya era. Llegue al portal, me giré para ver si no me seguía nadie y salí corriendo. Cuando estaba fuera comencé a mirar a todos lados. “Bien esta por ahí”. Me dirigí hacia allí guiándome por todos los carteles que te llevaban hasta el parque. Llegué a la entrada y me adentré, estaba lleno de gente en bicicleta, en patines, patinetes... También había muchas parejas dadas de la mano, me hacían recordar muchas cosas, pero procuraba no mirarlos mucho, nunca me ha gustado recordad los malos momentos de mi vida. Me adentré más en el parque, llegué hasta el lago, me senté en un banco y miré hacia el lago, en ese momento se apoderó de mi un recuerdo no muy légano, del verano pasado, para ser más exactos:

“- Venga, no me hagas ir hasta allí – Oía mientras me escondía detrás de un árbol.

- Me temo que si… - Decía riendo, de repente una mano me cogió del brazo, yo me asusté, pero cuando me giré le vi a él con una sonrisa de oreja a oreja.

-¡Te pillé! – Dijo mientras me abrazaba - ¿No te lo esperabas eh? – Reímos, nos sentamos en la hierba y comenzamos ha hablar él me miro y me dijo:

- Oye, - dijo y me giré hacia él - ¿Cual es tu mayor sueño?Yo me quedé pensando un rato, me encogí de hombros y dije:

- Supongo que seria vivir en Nueva York y pasear de la mano de alguien especial por el Central Park. - Le miré.

Él me sonrió, me cogió las manos, me miró a los ojos y dijo:

- Te prometo que algún día pasearemos por el Central Park, juntos. - Hizo una pausa -. Pero me temo que por ahora nos tendremos que conformar con el retiro - rió -. Ven, sígueme.Le seguí hasta los puestos de comida, ahí hizo como si fuese un extranjero, un ingles, yo, en fin, yo le seguí la broma en ese momento me parecía muy divertida. Nos reímos durante toda la tarde. 

Cuando nos íbamos a ir se puso serio, me agarro de las manos y me dijo:

- Ahora en serio... Te prometo que algún día estaremos tú y yo juntos en el Central Park, te lo prometo... - Y me besó, fue un beso largo, dulce, que parecía durar años y ahí pensé que este amor seria para siempre, pero..."

Una lagrima recorrió mi mejilla. "Por Dios, Natalia, deja de pensar en eso, imagínate que alguien te esta viendo llorar..." Me sequé la lagrima y me levante del banco y cuando me iba a levantar oí una voz a mi espalda:

- Hola.

"Esa voz... La reconozco... No, no puede ser él, es imposible, no sabe que estoy aquí...".Me di la vuelta y ahí estaba Justin "Pedorro" Bieber, con una sonrisa de oreja a oreja. "Genial, lo que me faltaba...". 

- Adiós. - Y me volví a dar la vuelta.

- Valla, ¿eres un poco asocial no?

- ¿Perdona?, yo soy muy sociable, lo que pasa es que no aguanto a los pesados como TÚ.

- ¡Oh! Venga no seas tan borde.

- Tss, al menos no soy una egocéntrica como otros... - Me miro sorprendido por mi respuesta -. Y ahora si me permites me voy de vuelta a mi casa. - Ahí volvió a sonreír.

- Vale, te acompañó.

- Emm... No, lo siento, no me gusta ir acompañada de niñatos engreídos.

Me volví a dar la vuelta y esta vez Justin no volvió a responderme. "¿Habré sido demasiado borde?", pensé. "¡Buaah! Que mas da, seguro que en unos días se ira y no tendré que aguantarle mas".

Llegue a mi casa, era la una y media de la mañana. Me adentre en el portal, me monte en el ascensor y subí hasta mi piso. Cuando entre por la puerta mis padres se abalanzaron sobre mi.

- ¿Se puede saber donde te habías metido? - Dijo mi padre.

- Hija, te podría haber pasado algo, aun no conoces la ciudad. -Decía mi madre. "Genial están jugando a poli bueno y a poli malo, siempre hacen lo mismo".

- Ya lo sé, pero no me ha pasado nada, estoy bien.

- Imagínate que si te llega a pasar algo -  bufó mi padre -. Vete ahora mismo a tu cuarto y no salgas de ahí hasta que no te lo digamos.Me di la vuelta para ir camino a mi habitación.

- ¡Ah! Otra cosa, estas castigada sin salir hasta previo aviso. - "¡Ouch!, con lo que me apetecía visitar la ciudad... Pero en fin, tienen toda la razón...". Tomé aire y me fui a mi habitación, cuando hube entrado apoyé la cabeza en la puerta y volví a escuchar su voz:

- Vaya... Están muy enfadados ¿eh?

- ¿Qué haces aquí?

- He venido para arreglar las cosas entre nosotros por que, aunque sea un niñato egocéntrico, no me gusta estar mal con la gente.

"¿Nosotros?", pensaba. "¿Cómo que nosotros?

- Esto... ¿has dicho nosotros? - él asintió y yo reí sarcásticamente -. No existe un "nosotros" no lo existía y no existirá. Así que te invito  que te vayas de mi habitación.

- ¿Y, qué pasa si no quiero irme?

- Pues que hay dos opciones: La primera; te puedo echar a patadas. La segunda; te tiro por la terraza. ¿Qué eliges? - Se quedo pensando un momento, se encogió de hombros y se levantó de mi cama diciendo:

- Esta bien, me voy, por la puerta, yo solito, si ayuda. - Sonreí falsamente, abrió la puerta y cuando estaba apunto de ir se acercó a mi y me beso la mejilla, yo me puse roja como un tomate, él rio y se esfumo por la puerta cerrándola a sus espaldas. Yo me quede ahí, como una autentica idiota. Regrese al mundo real y me "quite" el beso bufando:

- ¡Agh! ¡Qué asco! - Se volvió a abrir la puerta y Justin asomó la cabeza diciendo:

- Por cierto, me voy a quedar muuuuucho tiempo en Nueva York. – Y rio exageradamente.

- ¡LARGO! - Grite cerrándole la puerta en las narices.

Me tumbé en la cama y cerré los ojos. "Puff... ¿Cómo se puede ser tan pesado? ¿Y el beso? ¿Se puede saber porque lo ha hecho?" Y me dormí pensando en él, no penséis que pensaba en el como lo hacen sus fans, es decir, soñando que les daba un largo beso en los labios, no, yo pensaba en que lo tiraba por mi terraza y yo disfrutaba con ello, no os penséis que soy una sádica (bueno en el fondo un poco si que lo soy...) es solo que, Justin, había conseguido que le odiase muchísimo, lo único que esperaba era que este odio no se convierta en amor, seria horroroso...

Pasados veinte minutos me desperté porque tenía que recoger mi cuarto, pero para mi sorpresa ya lo estaba, entré en el armario y también estaba recogido. Me senté en el sillón y note que había un papel, lo cogí y comencé a leer:

"He recogido tu habitación por que, aunque seas una borde y me mandes siempre a la mierda, es mejor que tus padres no se enfaden mas contigo, ¿no crees?
Besos, Justin B.
P.D: Me debes una ;)"

No me lo podía creer, la persona a la que había matado en sueños, la persona a la que tanto odiaba... ¡HABÍA RECOGIDO MI HABITACION! Increíble, ¿verdad? Pero, ¿a qué juega?De repente entro mi madre por la puerta y silbo de una manera un tanto extraña, es decir, como queriendo expresar sorpresa, no se como explicarlo fue un silbido raro. Punto final.

- Vaya... Que recogidita tienes la habitación, ¿no? - me guarde la nota en el pantalón y sonreí -. Parece como si hubieses tenido ayuda...

- ¿A-ayuda? - dije temblorosa, me calme y saque a la actriz que llevaba en mi interior -. No he tenido ayuda... Cuando te aburres en tu cuarto, normalmente por que te castigan, tienes que hacer algo para entretenerte y yo, pues yo he recogido mi habitación.

- Humm... Pensé que te ibas a dormir, ya sabes, como eres tan vaga… - La miré con cara de asesina y pensando: “Serás… Odio cuando te pones así…”

- Pues ya ves... Esta vez no me he dormido.

- Ya... Bueno vete ha dar una ducha y arreglarte que Pattie nos ha invitado a comer fuera.

- Como usted mande - dije irónicamente.

Cuando pase delante suya me dio un colleja, no muy fuerte claro pero yo lo exagere un poco y de mi boca salió un "¡AAU!". Me fui para el baño, me duché y me enrollé el cuerpo con la toalla. Ahora es cuando llegaba el gran problema, ¿que narices me ponía? Decidí optar por la elección mas sencilla: mi madre. Fui a su cuarto y le pregunté que me ponía.

- Pues tienes un vestido azul en tu armario, ponte eso.



- ¿Hay que ir tan arreglada?

- Eso parece, Pattie me ha dicho que e un sitio bastante pijo así que, no hay mas remedio que arreglarse mucho.

Sonreí y me fui ha mi habitación, encontré el vestido pero antes decidí que debía arreglarme el pelo y maquillarme un poco. Me alise el pelo y me hice unos tirabuzones. Me maquillé: un poco de raya, rímel, un poco (no mucho) de sombra azul celeste y un gloss rosita.Fui para mi cuarto y me puse esto: Vestido :)
 Me metí en el armario para mirarme al espejo (si soy muy coqueta), cuando decidí que ya estaba perfecta salí y, como no, me encontré con Justin. Estaba sentado en mi cama y me miró de arriba abajo, yo me puse roja como un tomate.

- ¡Vaaaaya! Estas realmente guapa – dijo sin apartar la mirada de mi.

- G-gr-gracias… - dije bastante avergonzada -. Esto… ¿No tendrías que irte a cambiar? – Me había fijado en que todavía llevaba la ropa de esta mañana.

- Si, es verdad… - Se levantó y se acerco a la puerta, pero antes de que se fuera le detuve:

- ¡Espera! – Se giró hacia mi y me miro -. Bueno yo… Quería darte las gracias por haber recogido mi habitación, gracias a ti me he librado de una buena bronca...

- No tienes por que darme las gracias – se dio media vuelta -. Pero recuerda que me debes una. – Añadió antes de desaparecer por la puerta.

Me quedé ahí, plantada como un seto, reaccioné a los dos minutos cuando me acordé que no sabia nada de mis amigas. Cogí el ordenador y me conecté al Tuenti, sabía que no estarían conectadas por que en España serian las 7 de la mañana o por ahí. Les mande un privado preguntándolas que tal iba todo y esas cosas, también las dije que las echaba muchísimo de menos y que ojala estuviesen conmigo… Contesté los comentarios y privados de mis otros amigos y cerré el ordenador.

Al minuto me llamaron para irnos, cogí el bolso y me fui con ellos. Llegamos al portal y ahí nos esperaban Justin y Pattie.

Justin iba así: Justin B. Pattie así: Pattie (:

Nos llevaron a la calle y allí había una limusina, si ¡UNA LIMUSINA! Era enorme, estaba flipando en colores, no me podía creer que fuese ha montar en una, no tenía palabras, era como un sueño. Entramos en ella y a mi padre se le escapo un silbido.

- ¿Alucinas verdad? – dije con la boca bien abierta.

- Si… ¡ES GIGANTESCA! – Exclamo.

Pattie y Justin se rieron, le alegraba que nos gustase.
Cuando ya estábamos todos dentro le dijeron al conductor donde debíamos ir, luego Justin le dijo que antes había que hacer otra parada, el conductor asintió.Al rato de trayecto el conductor paró tal y como le dijo Justin. Al momento se abrió la puerta y


lunes, 23 de abril de 2012

CAPÍTULO 3

Cuando llamaron varias veces al timbre, me sobresalte del susto, ya que, estaba a punto de dormirme.


- ¡Venga familia venir a saludar! - Gritó mi madre desde la entrada. "Pufff... Tendré que adecentarme" me peine rápido el pelo y le quite las arrugas a mi ropa, una vez hecho me dispuse a ir a la entrada. Cuando llegué mis padres y mi hermano ya estaban allí, cuando pase al lado de mi hermano me dijo:


- Tú como siempre llegando tarde... - Le mire molesta y le di un codazo. - ¡AUU!
- Bueno, Natalia, ella es Pattie Mallette - dijo mi padre.

- Encantada de conocerla. - Dije sonriente.
- El placer es mío, - dijo respondiendo a mi sonrisa, en ese momento llego un chico - ¡Ahh! Este es mi hijo, Justin. -
Detrás suyo apareció un chico que me resultaba familiar, no era muy alto, con el pelo largo y castaño, sus ojos era de color miel, preciosos por cierto.
Entonces ahí recordé donde le había visto: ¡¡Era el chico que se había disfrazado de señor mayor!! No me pude contener y dije:
- Vaya... ¿Donde te has dejado la calva y la Barba postiza?

Justin solo se limito a reírse, Pattie lo miro extrañada por su reacción, a mi eso me mosqueo así que decidir irme:
- Si me disculpáis tengo que deshacer mi maleta - me gire y mira a Pattie y a Justin - un placer conoceros, adiós.

Oí un adiós por parte de Pattie, pero no por la parte de su hijo. "Sera borde... No dice adiós ni nada... No le conozco y ya me parece un creído...".
Me metí en mi cuarto y encendí el ordenador, conecte Internet y me metí en el tuenti mientras me descargaba el Messenger.
Me fije en la franja horaria, aquí eran las 8 con lo cual si descontamos 6 horas serian... Las dos de la tarde, con lo cual Carla Y Rebeca estarían conectadas, y así era. Comencé ha hablar con ellas, me preguntaron de todo, sobre el viaje, chicos, ropa… “Siempre pensando en lo mismo que bobis”.
Cuando conseguí descargarme el Messenger pusimos la Web Cam y me dedique ha enseñarles la casa, alucinaban con todo.
-“Porque aun no habéis visto lo mejor…” – Me dirige hacia el armario , abrí la puerta muy lentamente para dar mas intriga, cuando la abrí del todo entre y recorrí el armario lentamente, no sabia si me estaban contestando o no, cuando termine de enseñárselo me senté en el sofá, no habían comentado nada y las pregunté:
- “Bueeno… ¿Qué os a parecido?”
- “¡¿Qué, que nos ha parecido?!” – Contestó Rebeca
- "¡ES IMPRESIOONANTEE!" - Comento Carla
- "Puuff... No tengo palabras...

- "Yo si que tengo: ¡QUIERO UNO COMO ESOS! - Dijo Rebeca.
Durante un largo rato estuvimos hablando de cosas que nos habían pasado hace tiempo, era bonito recordarlo pero, no tanto como vivirlo...
Y por fin me arme de valor y les conté lo que había pasado con Justin.

- "Bueno... Y eso es lo que pasó..."
- "¿Puedes repetir su nombre? - Dijo Carla.

- "Si, Justin Bieber..."

Tardaron un poco en contestar y eso era demasiado raro...

- "¡¿HAS CONOCIDO A JUSTIN BIEBER?!" - dijo Rebeca 

- "Si, ¿por?"

- "¿Acaso no sabes quien es?"- Comentó Carla.

En ese momento recordé el cartel que leí cuando iba hacia nuestra nueva casa, el que ponía que Justin Bieber estaba en la ciudad, luego recordé al grupo de chicas frente a su coche. "Es imposible..." Pensé, decidí buscar una foto suya para ver que en realidad no era el Justin que había conocido. Abrí una foto en la que aparecía de cuerpo entero, espere a que se terminara de cargar y mientras tanto abrí la ventanita del Messenger y pregunte:

- "¿Es algún famoso o algo así?
- "¡Pues claro que si tía!" - Salto Carla.
- "Es de Canadá, y se hizo famoso gracias a YouTube y a su voz claro esta..."
- “¡A nosotras nos encanta! – Apuntó Rebeca.
- “¿Y por que no me dijisteis nada? .__. “
- “Porque sabemos que odias las modas” –Dijo Carla, en cierto modo era verdad, cuando a la gente le daba por llevar cuadros en la ropa yo llevaba rayas, si se ponía un nuevo restaurante de moda yo iba a otro, nunca me han gustado las modas, yo voy mas a mi royo.
Me acorde de la foto que se estaba cargando volví a abrir la ventanita y ahí estaba mi vecino famoso, Justin Bieber, el ídolo de mis dos mejores amigas…
- Genial… ahora mis padres me obligaran a ser su amiga y ya estaré dentro de este estúpida moda…
Mi madre entró por la puerta:
- Natalia vamos a cenar ya. ¿Estas hablando con Carla y Rebeca?
- Emm… Si…
- Bueno pues despídete.
- SI, espera un momento.
- Cariño, no era un ruego… era una orden. – Me miro y se fue a la cocina.
Le saque la lengua cuando estaba de espaldas, me saca de quicio cuando se pone en plan mandona.
- “Bueno chicas me voy a cenar”
- “¡OOK! – Dijo Carla.
- “Cuando veas a Justin hazte una foto con el” – Dijo Rebeca
- “¡ESO! Por faaavoooooor…”
- “Poooooorrr faaaaaaaavooooooooooooooorrrr….!!”
- “Se la hare solo a él, paso de salir en una foto con ese…”
- “¡ERES LA MEJOR!
Con esa ultima respuesta cerré el ordenador. “Soy la mejor cuando os interesa majas…” No me iba a enfadar claramente pero que me “usasen” para conseguir una foto de… Él… No me hacia mucha gracia la verdad.
Me dirige a la cocina, cuando me asome vi a Pattie, “¿qué hace aquí?”. Fui a sentarme en la mesa y cuando lo hube hecho sonó el timbre y mi padre fue a abrir. En nada apareció mi padre y detrás de él apareció, como no, Justin.
- ¡Holaa! He traído mi famoso brownie espero que tengáis nata montada – se rio y me miro.
La cena transcurrió con cierta normalidad, excepto por que Justin se paso hablando casi toda la noche de la fama, de sus fans, de sus conciertos… ETC ETC
- ¡Natalia! – Me llamo mi hermano.
- ¿Qué? ¿Qué pasa? –dije sobresaltada.
- Justin te ha hecho una pregunta… - Dijo malicioso, “¡OH NO! Mierda, mierda… No le he oído…”
- ¡Oh! Valla, lo-lo siento… ¿qué decías? – Me puse roja como un tomate.
Justin se rio y me volvió a preguntar:
- Te preguntaba si tenias pensado hacer turismo por Nueva York…
- Si la verdad es que me gustaría mucho…
- Si quieres yo te podría hacer como un mini tour por la cuidad, desde que soy famoso he venido mucho por aquí.
- ¿Si? ¿Qué bien no? – Dije sarcástica – Siento decepcionarte pero tengo que ayudar con la mudanza…
Justin sonrió y siguió comiendo, mi madre me miro como diciéndome “no vas a darle las gracias por haber sido tan amable?”
- Pero gracias de todos modos… - Dije para que mi madre se quedase feliz y contenta, Justin sonrió, la cena transcurrió con normalidad. Cuando terminados de cenar mi hermano se llevó a Justin a su habitación, yo me quedé hablando con Pattie era una mujer muy guapa y muy amable, había tenido muchos problemas cuando nació Justin, pero, como decía ella: “por suerte Justin sabia cuidarse solo, siempre ha sido un chico muy listo, aunque muy rebelde”.
Pasó un buen rato y decidí irme a mi habitación, cuando pasé por delante del cuarto de mi hermano oí lo que venia a ser un pobre gato atropellado, cunado abrí la puerta vi que no era un gato si no mi hermano, yo me reía para mi cuando iba a cerrar la puerta comenzó a sonar otra canción y otra voz, me giré y era Justin, lo hacia genial pero claro el era cantante profesional y era una canción suya.
- Eso es trampa… - “Ayy madre… ¿Lo he dicho en alto?
- ¿A si? – Respondió Justin.
- Si tu eres una cantante profesional y esa es una canción tuya - dije, y me gire hacia Carlos - ¿Cómo dejas que te humille delante de tus peluches?
Carlos me saco la lengua y yo me reí.
- Bueno… Pues canta tú. – Dijo Justin.
- ¿Yo? ¿Q-q-qué cante yo? – Dije temblando.

viernes, 13 de abril de 2012

CAPÍTULO 2

De camino al aeropuerto mis padres nos contaban como era nuestra nueva casa, un piso, como no.

- Prefería nuestra antigua casa… - Susurre.
- ¿Qué dices cariño?
- Que debe de ser un piso muy bonito. – Mentí.
Mi hermano me miro con cara de aba yo le saque la lengua.
- Bueno… ya estamos en el aeropuerto. – Dijo mi padre cuando bajábamos del taxi - ¿Nerviosos?
- ¡SIIII! ¡MUCHOOOOOO! ¡TENGO MIEDO AL AVION! – Grito mi hermano en medio de toda la gente.
“Ya esta el canijo dando la nota” pensé, me gire para ver lo único que podría ver de Madrid y dije bien bajito:
-Adiós Madrid, hasta pronto.
 Después de facturar y pasar por el chequeo, por fin, estábamos en el avión rumbo a Nueva York, me puse el iPod y comencé ha escuchar música, en ese momento sonaba “don’t stop believing” versionada por Glee, me quedé dormida al segundo, hasta que me despertó mi madre ya que íbamos ha aterrizar y debía ponerme el cinturón.
-Bueno mi amor... Ya estamos en Nueva York. "Si... Yupi..." Pensé irónicamente, la mire y sonreí. A ver no es que no me gustase estar allí, es mas estaba muy ilusionada pero, pensar que iba ha estar tan lejos de mi mundo, mi gente, mi... MI VIDA... Hacia que me pusiese triste. Nos metimos en un taxi, muy típico de Nueva York, es decir, amarillo. Me coloqué en la ventana para ir viendo la ciudad, parecía una niña pequeña a la que le habían regalado un juguete nuevo. Nos paramos en un semáforo y vi que en un cartel ponía: "¡ANTECIÓN! Justin Bieber esta en la ciudad" cuando termine de leerlo pensé: "¿Justin Bieber? ¿Quien es ese?" decidí no darle importancia, seria un famoso que solo es conocido en los Estados Unidos.
- Puede parar aquí. - Dijo mi padre en un perfecto ingles, "valla, ahora solo podré pensar en Español..." Salimos del taxi y ante nosotros se alzaba un edificio antiguo de unas 8 plantas, sin contar con el ático claro. "Quien viva ahí debe de ser muy rico..." Pensé. Entramos en el edificio y nos metimos en el ascensor, iba demasiado lento y yo me estaba poniendo un poco nerviosa porque era muy pequeño.
- ¿Va demasiado lento no? - Dije con una voz nerviosa.
- Puede que si o puede que no, - dijo mi madre, yo la mire con cara rara - puede que sean cosas tuyas porque tienes ganas de ver el piso nuevo. Yo me encogí de hombros y me tranquilice un poco. Cuando llegamos yo salí la ultima y me fije en el cartelito de la planta ponía: "Top flor" lo traduje en seguida "¿ático? No, no puede ser..." No paraba de repetirlo, estaba petrificada, debieron pasar como diez minutos hasta que salió mi padre y me preguntó:
- ¿Te vas a quedar a dormir en el rellano?
- ¿Qué? Emm… Esto… No, claro que no. – Cogí mi maleta y entre en el piso.
Me quede con la boca totalmente abierta la casa era muy grande, la cocina estaba conectada con el salón, este tenia unos ventanales que daban a un balcón bastante grande, en cuanto al interior había una televisión de plasma, había una chimenea para invierno suponía, los sofás eran grandes y debían de ser muy cómodos, era de color crema con cojines color chocolate. Fui recorriendo toda la casa hasta llegar a mi habitación, lo supe por un cartelito que ponía: "Natalia ;)", agarre el pomo de la puerta y poco a poco fui la abriendo, cuando la hube abierto se me calló la maleta al suelo y lo único que me salió de la boca fue un "¡wooow!", la habitación era grande, que digo ¡ENORME! Tenía de todo; una mesa de estudio, con lápices de colores, rotuladores, pintura especial para lienzo... También había una televisión y una cadena de música, sobre la silla de estudio había una caja medio envuelta en papel regalo, se la quite y vi que era un ordenador, pero no uno cualquiera no, no, ¡UN MACBOOK! Mi padres se estaban pasando demasiado con las sorpresas, ¿qué seria lo siguiente? ¿Un armario a lo película americana? Hablando del armario, aun no sabia donde estaba y tenía que guardar la ropa de la maleta, la cogí del suelo y volví a mirar por toda la habitación hasta que descubrí una puerta al lado de la cama fui hacia ella, la abrí y se me volvió a caer la maleta al suelo.

- ¡¡NO ME LO PUEDO CREER!! - Era un armario como las que salían en las películas americanas, que digo armario ¡VESTIDOR! Me dedique a dará saltos y a gritar como una posesa hasta que entro mi padre por la puerta, cuando le vi me puse roja como un tomate.

- Hija mía, ¿qué te pasa?

- ¿Qué, que me pasa? ¡Esto es lo que me pasa! - Dije señalándole el armario, mi padre comenzó a reírse y me abrazo.

- Porque aun no has visto lo mejor... - Me tapo los ojos y me guio por mi habitación hasta llegar a lo que parecía ser la ventana ya que, oía mas fuerte los coches de la calle, abrió la ventana y me llevo fuera, me destapo los ojos, pestañee varias veces, cuando me hube acostumbrado me fije de que estaba en una mini terraza con vistas a la calle.

- Vaya...

- Mira, ¿reconoces esta mesa? - Señalo a la mesa que había en una esquina, yo me puse ha pensar hasta que di con la respuesta:

- Esta mesa... ¿no es como la que tenía de pequeña?

- De echo es la mesa que tenias de pequeña, solo que le he puesto unas patas mas altas.

- Es perfecta, Papa, gracias...

- Lo he hecho por si querías estar en la terraza para estudiar en primavera. - Yo sonreí ampliamente en ese momento la voz de mi madre llamaba a mi padre este se fue despidiéndose de mi con un beso en la frente y desapareció.
Tome aire, no me lo podía creer una terracita para mi sola... En ese instante unos gritos me despertaron de mi trance. Me acerque hasta el bordillo, puse la mirada en la calle y vi un grupito de chicas, de unos 16 mas o menos, esperando frente a un coche con los cristales tintados, decían un nombre, pero no lo reconocía, tampoco me importaba la verdad, de repente salió un señor mayor del coche y las chicas avergonzadas se disculparon y se fueron corriendo. El señor mayor se despidió, miro a todos lados, se agarro de la calva y comenzó a quitársela y con ella la Barba de pega, "¿Barba y calaba postiza?" cuando se quitó todo me fije que era un chico de mi edad mas o menos "¿porque se disfrazara?" el chico tomo aire levantando la vista hacia donde estaba yo, abrió los ojos y me vio ahí mirándome con cara de pocos amigos, me sonrió y me saludo, yo me metí para mi habitación y me senté en la cama "¿ese chico era famoso? ¿y si lo es? ¿porque miente a sus fans?" No entendía nada, me tumbe en la cama y seguí dándole vueltas hasta que .....


jueves, 12 de abril de 2012

CAPÍTULO 1

Siempre había vivido en Madrid, pero a partir de ahora no volvería a vivir allí durante un tiempo, yo esperaba que solo fuese un año o incluso menos.

El motivo de mi mudanza era que a mi padre le habían dado un nuevo puesto de trabajo en otra ciudad, Nueva York, si, la ciudad que nunca duerme.
Para mi era todo un sueño porque siempre había querido ir a esa ciudad, pero pensar que iba a estar tan alejada de mis amigos, de mi familia, de mis amores y desamores… En fin toda una vida llena de buenos momentos y otros no tan buenos se quedarían en unos simples recuerdos.
Estábamos a principios de verano y solo faltaban tres días para irme a Nueva York, teníamos la casa echa un desastre porque teníamos que llevarnos muchas cosas excepto los muebles que ya estaban en la casa de allí.
El día de antes de irme quede con mis amigas Carla y Rebeca, todavía no so podían creer que me iba a ir tan lejos.
- Te voy a echar mucho de menos… - Decía Carla.
- Te vamos Carla, te vamos… - Dijo Rebeca con cara de asesina.
- Hablaba por mi listilla.
- Pero aquí somos dos monada.
Yo las miraba divertida, no paraban de decir memeces, hasta que me puse a reír como una loca.
-¿De que te ríes? - Dijeron a la vez.
- ¡De vosotras dos! - Dije riendo - no sabéis como voy a echar de menos vuestras absurdas peleas. - Yo seguía riéndome, Carla y Rebeca me miraron con cara de asesinas pero en seguida nos dimos un abrazo.
Ya era hora de irse, yo mañana debía madrugar así que tenia que irme, antes de eso me dijeron:
- Prométenos que nos llamaras algún día y que te conectaras al tuenti.
Yo simplemente sonreí y las abrace fuertemente, nos fuimos a nuestra casa, me puse el pijama y me metí en la cama.
A la mañana siguiente me despertó el móvil, eran  dos mensajes, uno de Carla y otro de Rebeca:
“Pequeñajaa! Buen viaje va? Cuando vuelvas tráete a algún buenorro! TEQUIERO(L)”
Esta Carla siempre pensando en chicos, me reí por dentro.
Abri el otro, era de Rebe:
“Feii! Buen viaje no estrelles el avión okk? Cuando vengas tráeme una cami de esas guays eeh? Jaja TIAMO!<3”
Me reí, la de bobadas que dicen en un solo mensaje…
Mi madre entro por la puerta, me miro sonriente y dijo:
- ¿Preparada para abandonar Madrid y decir “HOLA NUEVA YORK”?
- Querrás decir “¡HOLA AVIÓN!”
- Que sosa eres hija mía.
- Tss habló aquí la mas salada de la casa.
Reímos he hicimos tonterías durante el camino al taxi.
- Venga chicas que Carlos se esta poniendo nervioso.
-  El enano se pone nervioso por todo – Carlos me miro y me saco la lengua, yo le imité y me subí al taxi, este se puso en marcha y fue hacia el aeropuerto.

INTRODUCCIÓN

La novela narra la historia amorosa y de amistades de la protagonista que se llama Natalia que se ve obligada a mudarse de país, es una chica Española de la ciudad de Zaragoza, pero siempre a vivido en Madrid y se siente mas identificada con esa ciudad. Natalia tiene 15 años, cumplidos el 9 de marzo. Es una chica de estatura media, sus ojos son de un marrón café (bastante bonitos para ser oscuros), tiene el pelo rizado y largo, pero se lo suele alisar, piensa que le queda mejor, es de color castaño. Es una chica muy agradable, simpática y un poco loca, pero cuando se la molesta tiene mucho carácter (le viene de familia).
Tiene un hermano pequeño que se llama Carlos y tiene 13 años, tiene los ojos marrones verdosos y el pelo castaño y corto. Es un poco pesado y se lleva mal con Natalia, pero en el fondo se quieren aunque no lo admiten.
Los padres de Natalia se llaman Jorge & María son unos padres muy buenos pero si Carlos o Natalia hacen algo que no les agrada no tardan en ponerles un castigo, aunque se lo quitan en seguida.
 Carla & Rebeca son las mejores amigas de Natalia, Carla es la mas alta de las tres tiene el pelo castaño clarito y ondulado, sus ojos son verdes pero cuando llora se vuelven de un azul grisáceo, tiene un temperamento tranquilo pero se vuelve loquísima de vez en cuando. Rebeca es de la misma altura que Natalia, quizás un poco mas bajita, tiene el pelo muy largo y liso de color castaño claro, suele ser muy tímida pero cuando se suelta no hay quien la pare.
La historia la cuenta Natalia, por eso estará en primera persona, puede que en algún momento narre Justin pero aun esta por ver.