jueves, 26 de abril de 2012

CAPÍTULO 4

- Bueno… Pues canta tú. – Dijo Justin.

- ¿Yo? ¿Q-q-qué cante yo? – Dije temblando.

- Claro no hay ninguna Natalia más en esta habitación – Me guiño el ojo. Eso me fastidio bastante la verdad.

- No. ¡No pienso cantar para ti! – Dije medio gritando

- Justin, mi hermana no canta delante de nadie, no lo hace ni delante de sus mejores amigas… - Dijo mi hermano.

- Ósea que… ¿Te da vergüenza? – Dijo riendo.

Le miré enfadada, me giré, salí de la habitación y cerré la puerta y como no, di un portazo. Era muy típico de mi cuando estaba enfadada.Me fui corriendo a mi cuarto y me encerré en él y me tumbé en la cama. “¿Se ha reído? Tss… Claro como aquí no todos somos ‘superstars’… Es un egocéntrico, un infantil un… Un… ¡AHH! ¡LE ODIO!”. Me levante de la cama y me puse el pijama (Era este: Pijama :) ) Me volví a tumbar en la cama y cerré los ojos, pasó un rato y cuando estaba a punto de dormirme llamaron a mi puerta, me metí corriendo en la cama y me hice la dormida, abrieron mi puerta, era mi padre.

-Vaya, esta dormida. – Dijo susurrando.

- No pasa nada, puedo venir mañana por la mañana. – Susurro Justin. “Oh no… Papá, no le digas que si, no se lo digas…”

- Vale, ¿qué te parece a las 12?

- ¡Si!, me parece bien – Dijo Justin “¡NO! Mierda, mierda…” – Bueno hasta mañana. – Y se cerró la puerta, me levanté y di vueltas hasta que se me ocurrió una cosa:

- ¡Ya sé!, me levantaré temprano y… ¡Y me iré a dar una vuelta! Si eso haré… - Puse el despertador a las 10 –  Natalia eres un genio… Bien, ahora, a dormir…

Me metí en la cama y orgullosa de mi plan me quedé profundamente dormida.A la mañana siguiente me desperté sobresaltada, había tenido una pesadilla, en ella aparecía en una sala llena de espejos pero no me reflejaba en ninguno, de repente aparecía mi hermano, yo le preguntaba que pasa, porque estábamos allí, pero no me escuchaba, de repente aparecía en un escenario levanté la mirada y vi que estaba lleno de gente miré mi mano y vi que tenía un micrófono, entonces Justin apareció a mi lado creo que dijo algo así como que iba a cantar o algo parecido, tiré es micrófono al suelo y salí corriendo de allí, podía oír las risas de las fans de Justin y la suya, logré oír lo que les decía a sus fans: “Mirar ha estar palurda JAJA. ¿Se cree podría llegar a ser una gran cantante? JÁ, lo dudo mucho. ¿No creéis Beliebers?” Estas reían y decían: “¡Claro que no!” Risas y mas risas, yo lloraba desconsoladamente hasta que apareció mi hermano y me sujeto del cuello ahogándome y diciendo “Aquí no hay sitio para gente como tú” apretó fuertemente y… Me desperté, estaba agitada y gotas de sudor recorrían mi frente, me relajé y miré el reloj eran las 11 y media de la mañana “¡Mierda! Tengo 20 minutos para darme una ducha y vestirme.

Fui a ducharme, tarde unos diez minutos (era muy lenta, lo sé), fui a mi armario y me puse lo primero que pille. (Era esto: Conjunto :) ). Me hice una coleta y me dirigí a la entrada, y vi a mis padres.

- Buenos días Natalia… - Dijo mi madre mirándome de arriba abajo - ¿A dónde te vas?

- Pues… A dar una vuelta… Bueno ¡adiós!

- ¡Natalia espera! Hoy venia… - Abrí la puerta y me fui.

Iba a coger el ascensor pero lo llamaron antes de que lo llamara yo. Corrí hasta las escaleras y las bajé, en varias ocasiones estuve a punto de besar el suelo, cuando estaba muy nerviosa solía volverme una patosa, más de lo que ya era. Llegue al portal, me giré para ver si no me seguía nadie y salí corriendo. Cuando estaba fuera comencé a mirar a todos lados. “Bien esta por ahí”. Me dirigí hacia allí guiándome por todos los carteles que te llevaban hasta el parque. Llegué a la entrada y me adentré, estaba lleno de gente en bicicleta, en patines, patinetes... También había muchas parejas dadas de la mano, me hacían recordar muchas cosas, pero procuraba no mirarlos mucho, nunca me ha gustado recordad los malos momentos de mi vida. Me adentré más en el parque, llegué hasta el lago, me senté en un banco y miré hacia el lago, en ese momento se apoderó de mi un recuerdo no muy légano, del verano pasado, para ser más exactos:

“- Venga, no me hagas ir hasta allí – Oía mientras me escondía detrás de un árbol.

- Me temo que si… - Decía riendo, de repente una mano me cogió del brazo, yo me asusté, pero cuando me giré le vi a él con una sonrisa de oreja a oreja.

-¡Te pillé! – Dijo mientras me abrazaba - ¿No te lo esperabas eh? – Reímos, nos sentamos en la hierba y comenzamos ha hablar él me miro y me dijo:

- Oye, - dijo y me giré hacia él - ¿Cual es tu mayor sueño?Yo me quedé pensando un rato, me encogí de hombros y dije:

- Supongo que seria vivir en Nueva York y pasear de la mano de alguien especial por el Central Park. - Le miré.

Él me sonrió, me cogió las manos, me miró a los ojos y dijo:

- Te prometo que algún día pasearemos por el Central Park, juntos. - Hizo una pausa -. Pero me temo que por ahora nos tendremos que conformar con el retiro - rió -. Ven, sígueme.Le seguí hasta los puestos de comida, ahí hizo como si fuese un extranjero, un ingles, yo, en fin, yo le seguí la broma en ese momento me parecía muy divertida. Nos reímos durante toda la tarde. 

Cuando nos íbamos a ir se puso serio, me agarro de las manos y me dijo:

- Ahora en serio... Te prometo que algún día estaremos tú y yo juntos en el Central Park, te lo prometo... - Y me besó, fue un beso largo, dulce, que parecía durar años y ahí pensé que este amor seria para siempre, pero..."

Una lagrima recorrió mi mejilla. "Por Dios, Natalia, deja de pensar en eso, imagínate que alguien te esta viendo llorar..." Me sequé la lagrima y me levante del banco y cuando me iba a levantar oí una voz a mi espalda:

- Hola.

"Esa voz... La reconozco... No, no puede ser él, es imposible, no sabe que estoy aquí...".Me di la vuelta y ahí estaba Justin "Pedorro" Bieber, con una sonrisa de oreja a oreja. "Genial, lo que me faltaba...". 

- Adiós. - Y me volví a dar la vuelta.

- Valla, ¿eres un poco asocial no?

- ¿Perdona?, yo soy muy sociable, lo que pasa es que no aguanto a los pesados como TÚ.

- ¡Oh! Venga no seas tan borde.

- Tss, al menos no soy una egocéntrica como otros... - Me miro sorprendido por mi respuesta -. Y ahora si me permites me voy de vuelta a mi casa. - Ahí volvió a sonreír.

- Vale, te acompañó.

- Emm... No, lo siento, no me gusta ir acompañada de niñatos engreídos.

Me volví a dar la vuelta y esta vez Justin no volvió a responderme. "¿Habré sido demasiado borde?", pensé. "¡Buaah! Que mas da, seguro que en unos días se ira y no tendré que aguantarle mas".

Llegue a mi casa, era la una y media de la mañana. Me adentre en el portal, me monte en el ascensor y subí hasta mi piso. Cuando entre por la puerta mis padres se abalanzaron sobre mi.

- ¿Se puede saber donde te habías metido? - Dijo mi padre.

- Hija, te podría haber pasado algo, aun no conoces la ciudad. -Decía mi madre. "Genial están jugando a poli bueno y a poli malo, siempre hacen lo mismo".

- Ya lo sé, pero no me ha pasado nada, estoy bien.

- Imagínate que si te llega a pasar algo -  bufó mi padre -. Vete ahora mismo a tu cuarto y no salgas de ahí hasta que no te lo digamos.Me di la vuelta para ir camino a mi habitación.

- ¡Ah! Otra cosa, estas castigada sin salir hasta previo aviso. - "¡Ouch!, con lo que me apetecía visitar la ciudad... Pero en fin, tienen toda la razón...". Tomé aire y me fui a mi habitación, cuando hube entrado apoyé la cabeza en la puerta y volví a escuchar su voz:

- Vaya... Están muy enfadados ¿eh?

- ¿Qué haces aquí?

- He venido para arreglar las cosas entre nosotros por que, aunque sea un niñato egocéntrico, no me gusta estar mal con la gente.

"¿Nosotros?", pensaba. "¿Cómo que nosotros?

- Esto... ¿has dicho nosotros? - él asintió y yo reí sarcásticamente -. No existe un "nosotros" no lo existía y no existirá. Así que te invito  que te vayas de mi habitación.

- ¿Y, qué pasa si no quiero irme?

- Pues que hay dos opciones: La primera; te puedo echar a patadas. La segunda; te tiro por la terraza. ¿Qué eliges? - Se quedo pensando un momento, se encogió de hombros y se levantó de mi cama diciendo:

- Esta bien, me voy, por la puerta, yo solito, si ayuda. - Sonreí falsamente, abrió la puerta y cuando estaba apunto de ir se acercó a mi y me beso la mejilla, yo me puse roja como un tomate, él rio y se esfumo por la puerta cerrándola a sus espaldas. Yo me quede ahí, como una autentica idiota. Regrese al mundo real y me "quite" el beso bufando:

- ¡Agh! ¡Qué asco! - Se volvió a abrir la puerta y Justin asomó la cabeza diciendo:

- Por cierto, me voy a quedar muuuuucho tiempo en Nueva York. – Y rio exageradamente.

- ¡LARGO! - Grite cerrándole la puerta en las narices.

Me tumbé en la cama y cerré los ojos. "Puff... ¿Cómo se puede ser tan pesado? ¿Y el beso? ¿Se puede saber porque lo ha hecho?" Y me dormí pensando en él, no penséis que pensaba en el como lo hacen sus fans, es decir, soñando que les daba un largo beso en los labios, no, yo pensaba en que lo tiraba por mi terraza y yo disfrutaba con ello, no os penséis que soy una sádica (bueno en el fondo un poco si que lo soy...) es solo que, Justin, había conseguido que le odiase muchísimo, lo único que esperaba era que este odio no se convierta en amor, seria horroroso...

Pasados veinte minutos me desperté porque tenía que recoger mi cuarto, pero para mi sorpresa ya lo estaba, entré en el armario y también estaba recogido. Me senté en el sillón y note que había un papel, lo cogí y comencé a leer:

"He recogido tu habitación por que, aunque seas una borde y me mandes siempre a la mierda, es mejor que tus padres no se enfaden mas contigo, ¿no crees?
Besos, Justin B.
P.D: Me debes una ;)"

No me lo podía creer, la persona a la que había matado en sueños, la persona a la que tanto odiaba... ¡HABÍA RECOGIDO MI HABITACION! Increíble, ¿verdad? Pero, ¿a qué juega?De repente entro mi madre por la puerta y silbo de una manera un tanto extraña, es decir, como queriendo expresar sorpresa, no se como explicarlo fue un silbido raro. Punto final.

- Vaya... Que recogidita tienes la habitación, ¿no? - me guarde la nota en el pantalón y sonreí -. Parece como si hubieses tenido ayuda...

- ¿A-ayuda? - dije temblorosa, me calme y saque a la actriz que llevaba en mi interior -. No he tenido ayuda... Cuando te aburres en tu cuarto, normalmente por que te castigan, tienes que hacer algo para entretenerte y yo, pues yo he recogido mi habitación.

- Humm... Pensé que te ibas a dormir, ya sabes, como eres tan vaga… - La miré con cara de asesina y pensando: “Serás… Odio cuando te pones así…”

- Pues ya ves... Esta vez no me he dormido.

- Ya... Bueno vete ha dar una ducha y arreglarte que Pattie nos ha invitado a comer fuera.

- Como usted mande - dije irónicamente.

Cuando pase delante suya me dio un colleja, no muy fuerte claro pero yo lo exagere un poco y de mi boca salió un "¡AAU!". Me fui para el baño, me duché y me enrollé el cuerpo con la toalla. Ahora es cuando llegaba el gran problema, ¿que narices me ponía? Decidí optar por la elección mas sencilla: mi madre. Fui a su cuarto y le pregunté que me ponía.

- Pues tienes un vestido azul en tu armario, ponte eso.



- ¿Hay que ir tan arreglada?

- Eso parece, Pattie me ha dicho que e un sitio bastante pijo así que, no hay mas remedio que arreglarse mucho.

Sonreí y me fui ha mi habitación, encontré el vestido pero antes decidí que debía arreglarme el pelo y maquillarme un poco. Me alise el pelo y me hice unos tirabuzones. Me maquillé: un poco de raya, rímel, un poco (no mucho) de sombra azul celeste y un gloss rosita.Fui para mi cuarto y me puse esto: Vestido :)
 Me metí en el armario para mirarme al espejo (si soy muy coqueta), cuando decidí que ya estaba perfecta salí y, como no, me encontré con Justin. Estaba sentado en mi cama y me miró de arriba abajo, yo me puse roja como un tomate.

- ¡Vaaaaya! Estas realmente guapa – dijo sin apartar la mirada de mi.

- G-gr-gracias… - dije bastante avergonzada -. Esto… ¿No tendrías que irte a cambiar? – Me había fijado en que todavía llevaba la ropa de esta mañana.

- Si, es verdad… - Se levantó y se acerco a la puerta, pero antes de que se fuera le detuve:

- ¡Espera! – Se giró hacia mi y me miro -. Bueno yo… Quería darte las gracias por haber recogido mi habitación, gracias a ti me he librado de una buena bronca...

- No tienes por que darme las gracias – se dio media vuelta -. Pero recuerda que me debes una. – Añadió antes de desaparecer por la puerta.

Me quedé ahí, plantada como un seto, reaccioné a los dos minutos cuando me acordé que no sabia nada de mis amigas. Cogí el ordenador y me conecté al Tuenti, sabía que no estarían conectadas por que en España serian las 7 de la mañana o por ahí. Les mande un privado preguntándolas que tal iba todo y esas cosas, también las dije que las echaba muchísimo de menos y que ojala estuviesen conmigo… Contesté los comentarios y privados de mis otros amigos y cerré el ordenador.

Al minuto me llamaron para irnos, cogí el bolso y me fui con ellos. Llegamos al portal y ahí nos esperaban Justin y Pattie.

Justin iba así: Justin B. Pattie así: Pattie (:

Nos llevaron a la calle y allí había una limusina, si ¡UNA LIMUSINA! Era enorme, estaba flipando en colores, no me podía creer que fuese ha montar en una, no tenía palabras, era como un sueño. Entramos en ella y a mi padre se le escapo un silbido.

- ¿Alucinas verdad? – dije con la boca bien abierta.

- Si… ¡ES GIGANTESCA! – Exclamo.

Pattie y Justin se rieron, le alegraba que nos gustase.
Cuando ya estábamos todos dentro le dijeron al conductor donde debíamos ir, luego Justin le dijo que antes había que hacer otra parada, el conductor asintió.Al rato de trayecto el conductor paró tal y como le dijo Justin. Al momento se abrió la puerta y


No hay comentarios:

Publicar un comentario