miércoles, 18 de julio de 2012

CAPÍTULO 12


    Empezamos a ver la MTV, estaban poniendo videos musicales y a mi comenzó a invadirme el sueño hasta que me quedé dormida. No se cuanto tiempo lo estuve y cuando me desperté me di cuenta de que ya no estaba apoyada sobre Justin. ¿Dónde se había metido? Miré el reloj y marcaban las siete menos veinte.

   Se habrá ido a su cas o le habrán llamado… - me dije.

    Observe el salón detenidamente durante unos minutos hasta que descubrí un papel bien doblado sobre la mesa central del salón. La cogí y la tuve un rato entre mis manos, pero finalmente abrí la nota y comencé a leerla:

“Siento haberme ido sin despedirme, pero he recibido una llamada importante y no quería despertarte, te veías preciosa durmiendo. Cuando vuelva te avisaré.
Besos, Justin.”

    Noté como me ruborizaba y, además, iba a estar sola todo lo que restaba de tarde. Me senté en el sofá, pero nada más hacerlo decidí ir a dar una vuelta por el Central Park, necesitaba tomar aire fresco. Cogí mi móvil que se encontraba en la entrada, me puse los cascos y comencé a escuchar música. Recogí las llaves y las coloqué en el bolsillo del pantalón. Una vez estuve preparada salí de mi casa en dirección Central Park.

~~> Narra Justin <~~

    Natalia se había quedado profundamente dormida. La miraba completamente anonadado mientras jugueteaba con un mechón de su cabello. Estaba muy agusto con ella acomodada en mi pecho, pero todo lo bueno llega a su fin ya que recibí una dichosa llamada de Scooter. Me levanté lentamente para no despertarla y me fui a la cocina para hablar con Scott.

   ¡Ey! ¿Qué pasa Scott? – le saludé

   Justin, necesitamos que vengas a la oficina de Island Recodrs enseguida.

   ¿Qué? ¿Por qué? Oye, ahora no puedo, estoy con una amiga y…

   Lo siento, pero es necesario que vengas. Habla con tu amiga y quedar otro día, antes de que volvamos a Los Ángeles – me cortó.

   Esta bien, más te vale que sea algo importante. Nos vemos ahora.

    Le escribí una nota a Natalia para disculparme y fui en busca de mi coche para poder ir a las oficinas de la discografía, no sin antes decírselo a mi madre. Esta se negó a que fuera solo y me acompañó, me dijo que no se fiaba ni un pelo de lo que me tenían que decir.

    Llegamos a los estudios y nos encontramos con Scooter y con gente que no había visto en mi vida. Le pregunté que pasaba numerosas veces, pero el no me quería decir nada, se le veía enfadado. Traté de pensar si había hecho algo que pudiese molestarle a él o a L.A. Reid, pero no recordaba haber podido hacer algo molesto como para que Scott se comportase de esa manera. Nos subimos al ascensor mi madre, Scott y yo. No dijimos nada en todo el ascenso y yo no podía dejar de pensar en Natalia durmiendo apoyada en mi, sonriendo cada vez que le rozaba la mejilla con mi mano, muriéndose de miedo entre mis brazos… suspiré sonriendo. Scooter y mi madre se me quedaron mirando, pero no les hice caso.

    Salimos del ascensor y nos condujeron hasta la sala de juntas y allí nos encontramos con el director de la discografía Hollywood Records, no recuerdo su nombre pero la pregunta es: ¿qué demonios hacia ese tipo aquí? Nos hizo sentarnos enfrente suya diciéndonos que aun faltaba gente por venir. Y así fue, pronto apareció L.A. Reid y más tarde la persona que jamás pensé que iba a ver en una reunión: Selena Gómez. También estaban sus padres y su productor, ambos tres tenían la misma cara de perro que Scooter. Les saludamos dándoles las manos y se sentaron alrededor de la gran mesa.

    L.A. Reid comenzó a dar un tedioso discurso apoyado por el director de la otra discografía, me sumí en mis pensamientos hasta que terminasen. Estas reuniones siempre me han parecido un autentico coñazo. Pero como iban a comenzar a hablar de por qué nos habíamos reunido presté atención. Comenzó a hablar L.A Raid:

   Bueno, Justin – dijo mirándome -, Selena –la miró a ella -, llevamos meses hablando el señor Halliweell y yo sobre una estrategia comercial para que vuestras carreras lleguen a ser muy grandes.

   ¿A qué se refiere? – pregunté asustado.

   Debéis salir juntos.

   ¡Oh! No hay problema en que nos vean de vez en cuando juntos, ¿no Justin? – dijo Selena con una mueca que parecía ser una sonrisa.

   Si, no hay problema en quedar como amigos.

   No nos referimos a ese tipo de salidas – intervino el señor Halliweell -. Deben salir como pareja, es decir, como novios.

   ¡¿QUÉ?! – dijimos ambos a la vez.

   Os dije que no les gustaría y por supuesto a nosotros, sus productores y familia tampoco. ¡Es una locura! – exclamó Scooter mostrando su tono de enfado.

    Estaba paralizado, sentía como si me fuese a quedar sin aliento en cualquier momento. ¿Salir con Selena? ¿Y que sería de Natalia? ¿Tendría que ignorarla por una estúpida estrategia comercial? ¡Yo no podía besarme con alguien a quien no amaba! Todo el mundo discutía a mi alrededor miré a Selena, al parecer estaba igual que yo. Nosotros nunca nos habíamos llevado del todo bien, ni siquiera nos considerábamos amigos solo conocidos y ahora de repente tendríamos que ser novios por una condenada estrategia.

   ¿No hay otro remedio, verdad? – dije sereno, tratando de que no se notase la inseguridad en mis palabras.

   Me temo que no, deberéis ir poco a poco, para Navidades ya deberéis haber dado vuestra relación a conocer.

   Esta bien… - dije, tras eso Scooter y mi madre empezaron a preguntarme si esta seguro yo solo asentía. Mire a Selena y pregunté -: ¿Estas conmigo en esto?

    Estuvo callada un momento tratando de asimilar lo que nos acababan de decir, cerro las ojos, suspiró y asintió diciendo vagamente: “Si, si no hay otro remedio si”.
Con eso las protestas de nuestros padres y productores se multiplicaron. Traté de evadirme de todo, cerré los ojos y escondí mi cara entre mis brazos apoyados sobre la mesa.

~~> Narra Natalia <~~

    Estuve dando un largo paseo por el parque. Me sentó bien lo de tomar un poco el aire y escuchando mi música favorita. Hubo un momento en el que me quede mirando como una tonta el mosaico que había de John Lennon y de su famosa canción en solitario: ‘Imagine’. Este hombre junto a muchos otros músicos fue todo un genio, aun se me revuelve el estómago al pensar que fue asesinado por uno de sus más fieles fans.

    Tras mirarlo con detenimiento me sonó el móvil, era mi madre, seguramente ya habría llegado a casa. Dude en si lo cogía o no pero finalmente obté por descolgar el teléfono.

   Hola, mamá.

   Hola hija, ¿donde estás? Nosotros ya hemos llegado a casa.

   Estoy en el Central Park, con Justin - añadí. Tuve que mentir porque sabía que me haría ir corriendo a casa si sabia que estaba sola.

   ¡Ah bueno! Si estas con Justin no hay ningún problema. ¿Qué vais a hacer ahora?

   Pues... - hice una pausa como para hacer que hablaba con Justin -. Nos tomaremos un helado, hace mucho calor y luego volveremos a casa.

   Muy bien te esperamos aquí. No tardéis mucho, no queremos preocuparnos.

   Mamá, relájate ¿vale? Si estoy con Justin no habrá problema. ¡Adiós! Luego nos vemos. - colgué dejando a mi madre con la palabra en la boca.

    Decidí ir a comprarme un helado, la verdad es que si hacía mucho calor. Me acerqué al puesto más cercano que había y me compré una tarrina de Strachatela, me senté en un banco y me comía el helado mientras veía a le gente, había de todo: parejas – tanto jóvenes, adultas y ancianas -, gente que pasea sus peros, niños jugando con sus padres y grupos de amigos. De esto último me fijé en un grupo de tres chicas que parecía estar haciendo algún tipo de baile extraño. Una de ellas, la más alta y rubia, les daba instrucciones a las otras dos; una de ella era pelirroja, su pelo era largo y rizado, no muy alta y delgada; la otra tenía el pelo por los hombros de color rubio cenizo, era de la misma estatura que la chica pelirroja. Se las veía agobiadas ante la presión de la rubia, se podía ver a quilómetros que era una chica arrogante. No podía evitar curiosidad por lo que estaban haciendo, así que, me acerqué disimuladamente.

    Caminaba despacio como si estuviese mirando el paisajes, estaba muy cerca de ellas, pero una vez más mi torpeza me hizo jugar una mala pasada: me había tropezado con una pequeña roca y había caído al suelo. Con suerte no me había hecho nada ya que había ido a parar en el césped. Las chicas vieron mi caída y se acercaron a mi para ayudarme a levantarme.

   ¿Te encuentras bien? – Dijo la pelirroja. Asentí con la cabeza y me quité los restos de césped que tenía en la ropa.

   ¿En serio? Te has debido de dar un buen golpe… - Dijo la del pelo corto.

   Si, si, no os preocupéis me pasa a menudo. – Dije con una sonrisa. La pelirroja iba a replicar, pero la rubia alta le hizo un gesto para que callara para empezar a hablar:

   Chicas, os ha dicho que esta bien – lo dijo con un tono muy amable. “Al fin y al cabo no será tan arrogante”, pensé -. Me llamo Melissa Smith y ellas son Andrew Miller – señaló a rubia de pelo corto – y ella es Penny Connely – señaló a la pelirroja que me dedicó una amplia sonrisa.

   Encantada, yo soy Natalia López.

   ¿No eres de aquí verdad? – Dijo Andrew y negué con la cabeza sonriendo.

   Soy de España, hace un mes que vine a vivir aquí. – Se emocionaron al saber que era de allí y me preguntaron muchas cosas acerca de mi país y yo les contaba absolutamente todo. No se cuanto tiempo estuvimos hablando, pero ya era hora de que me fuese a casa -. Creo que es hora de que me vaya me ha encantado hablar con vosotras.

   A nosotras también. ¿Nos das tú número? Así podemos quedar y conocernos mejor. – Dijo Penny. Intercambiamos números. Estaba dispuesta a irme cuando Melissa me hizo las últimas pregunta:

   ¿A que instituto iras? ¿Y que cursarás?

   Al ‘The Dalton School’ y cursaré noveno grado

   ¿¡ENSERIO!? – Gritaron las tres al unísono.

   Si, es el que más cerca está de mi casa, mis pa…

   ¡Nosotras vamos a ese instituto! – Exclamo Andrew emocionada.

   ¡Y vamos a noveno! - Exclamo

    Me hablaron del colegio mientras íbamos de camino a la salida del parque. Decían que era uno de los más prestigiosos de todo Nueva York. Me explicaron que estaban practicando para entrar a animadoras, aunque a las de primer curso no las solían escoger por no tener preparación, por ello. Llegamos a la puerta principal y nos despedimos. Volví a conectar mi música y me dirigí para casa con una enorme sonrisa dibujad en mi cara.

    Cuando llegué al portal un coche se había parado enfrente suya, lo miré fijamente, me sonaba de algo pero no sabía de qué. Cuando me acercaba a la puerta por fin se apeó la persona que se encontraba en su interior. Me emocioné al verle y fui a su encuentro diciendo su nombre:

   ¡Just…! – cuando me acerqué vi que no estaba solo, jamás pensé verla aquí.


_______________________________________________________________

¡Hola! He de admitir que me costó escribir esta ca`ítalo no sé por qué jajaja
El instituto existe de verdad y la verdad es que debe de ser muy chulo jaja
En fin, espero que os haya gustado :)
P.D: No tengo nada encontra de Selena, es mi ídola, pero hay que añadir drama, ¿no? jajaja

No hay comentarios:

Publicar un comentario