Empezamos a ver la MTV, estaban poniendo
videos musicales y a mi comenzó a invadirme el sueño hasta que me quedé
dormida. No se cuanto tiempo lo estuve y cuando me desperté me di cuenta de que
ya no estaba apoyada sobre Justin. ¿Dónde se había metido? Miré el reloj y
marcaban las siete menos veinte.
—
Se habrá ido a su cas o le habrán llamado… - me
dije.
Observe el salón detenidamente durante unos
minutos hasta que descubrí un papel bien doblado sobre la mesa central del
salón. La cogí y la tuve un rato entre mis manos, pero finalmente abrí la nota
y comencé a leerla:
“Siento haberme ido sin despedirme, pero he
recibido una llamada importante y no quería despertarte, te veías preciosa
durmiendo. Cuando vuelva te avisaré.
Besos, Justin.”
Noté como me ruborizaba y, además, iba a
estar sola todo lo que restaba de tarde. Me senté en el sofá, pero nada más
hacerlo decidí ir a dar una vuelta por el Central Park, necesitaba tomar aire
fresco. Cogí mi móvil que se encontraba en la entrada, me puse los cascos y
comencé a escuchar música. Recogí las llaves y las coloqué en el bolsillo del
pantalón. Una vez estuve preparada salí de mi casa en dirección Central Park.
~~> Narra Justin <~~
Natalia se había quedado profundamente
dormida. La miraba completamente anonadado mientras jugueteaba con un mechón de
su cabello. Estaba muy agusto con ella acomodada en mi pecho, pero todo lo
bueno llega a su fin ya que recibí una dichosa llamada de Scooter. Me levanté
lentamente para no despertarla y me fui a la cocina para hablar con Scott.
—
¡Ey! ¿Qué pasa Scott? – le saludé
—
Justin, necesitamos que vengas a la oficina de
Island Recodrs enseguida.
—
¿Qué? ¿Por qué? Oye, ahora no puedo, estoy con
una amiga y…
—
Lo siento, pero es necesario que vengas. Habla
con tu amiga y quedar otro día, antes de que volvamos a Los Ángeles – me cortó.
—
Esta bien, más te vale que sea algo importante.
Nos vemos ahora.
Le escribí una nota a Natalia para
disculparme y fui en busca de mi coche para poder ir a las oficinas de la
discografía, no sin antes decírselo a mi madre. Esta se negó a que fuera solo y
me acompañó, me dijo que no se fiaba ni un pelo de lo que me tenían que decir.
Llegamos a los estudios y nos encontramos
con Scooter y con gente que no había visto en mi vida. Le pregunté que pasaba
numerosas veces, pero el no me quería decir nada, se le veía enfadado. Traté de
pensar si había hecho algo que pudiese molestarle a él o a L.A. Reid, pero no
recordaba haber podido hacer algo molesto como para que Scott se comportase de
esa manera. Nos subimos al ascensor mi madre, Scott y yo. No dijimos nada en
todo el ascenso y yo no podía dejar de pensar en Natalia durmiendo apoyada en
mi, sonriendo cada vez que le rozaba la mejilla con mi mano, muriéndose de
miedo entre mis brazos… suspiré sonriendo. Scooter y mi madre se me quedaron
mirando, pero no les hice caso.
Salimos del ascensor y nos condujeron hasta
la sala de juntas y allí nos encontramos con el director de la discografía
Hollywood Records, no recuerdo su nombre pero la pregunta es: ¿qué demonios
hacia ese tipo aquí? Nos hizo sentarnos enfrente suya diciéndonos que aun
faltaba gente por venir. Y así fue, pronto apareció L.A. Reid y más tarde la
persona que jamás pensé que iba a ver en una reunión: Selena Gómez. También
estaban sus padres y su productor, ambos tres tenían la misma cara de perro que
Scooter. Les saludamos dándoles las manos y se sentaron alrededor de la gran
mesa.
L.A. Reid comenzó a dar un tedioso discurso
apoyado por el director de la otra discografía, me sumí en mis pensamientos
hasta que terminasen. Estas reuniones siempre me han parecido un autentico
coñazo. Pero como iban a comenzar a hablar de por qué nos habíamos reunido
presté atención. Comenzó a hablar L.A Raid:
—
Bueno, Justin – dijo mirándome -, Selena –la
miró a ella -, llevamos meses hablando el señor Halliweell y yo sobre una estrategia comercial
para que vuestras carreras lleguen a ser muy grandes.
—
¿A qué se refiere? – pregunté asustado.
—
Debéis salir juntos.
—
¡Oh! No hay problema en que nos vean de vez en cuando
juntos, ¿no Justin? – dijo Selena con una mueca que parecía ser una sonrisa.
—
Si, no hay problema en quedar como amigos.
—
No nos referimos a ese tipo de salidas – intervino el
señor Halliweell -. Deben salir como pareja, es decir, como novios.
—
¡¿QUÉ?! – dijimos ambos a la vez.
—
Os dije que no les gustaría y por supuesto a nosotros,
sus productores y familia tampoco. ¡Es una locura! – exclamó Scooter mostrando
su tono de enfado.
Estaba paralizado, sentía como si me fuese
a quedar sin aliento en cualquier momento. ¿Salir con Selena? ¿Y que sería de
Natalia? ¿Tendría que ignorarla por una estúpida estrategia comercial? ¡Yo no
podía besarme con alguien a quien no amaba! Todo el mundo discutía a mi
alrededor miré a Selena, al parecer estaba igual que yo. Nosotros nunca nos
habíamos llevado del todo bien, ni siquiera nos considerábamos amigos solo
conocidos y ahora de repente tendríamos que ser novios por una condenada
estrategia.
—
¿No hay otro remedio, verdad? – dije sereno, tratando de
que no se notase la inseguridad en mis palabras.
—
Me temo que no, deberéis ir poco a poco, para Navidades
ya deberéis haber dado vuestra relación a conocer.
—
Esta bien… - dije, tras eso Scooter y mi madre empezaron
a preguntarme si esta seguro yo solo asentía. Mire a Selena y pregunté -:
¿Estas conmigo en esto?
Estuvo callada un momento tratando de
asimilar lo que nos acababan de decir, cerro las ojos, suspiró y asintió
diciendo vagamente: “Si, si no hay otro remedio si”.
Con eso las
protestas de nuestros padres y productores se multiplicaron. Traté de evadirme
de todo, cerré los ojos y escondí mi cara entre mis brazos apoyados sobre la
mesa.
~~> Narra Natalia <~~
Estuve dando un largo paseo por el parque.
Me sentó bien lo de tomar un poco el aire y escuchando mi música favorita. Hubo
un momento en el que me quede mirando como una tonta el mosaico que había de
John Lennon y de su famosa canción en solitario: ‘Imagine’. Este hombre junto a muchos otros músicos fue todo un
genio, aun se me revuelve el estómago al pensar que fue asesinado por uno de
sus más fieles fans.
Tras
mirarlo con detenimiento me sonó el móvil, era mi madre, seguramente ya habría
llegado a casa. Dude en si lo cogía o no pero finalmente obté por descolgar el
teléfono.
—
Hola, mamá.
—
Hola hija, ¿donde estás? Nosotros ya hemos
llegado a casa.
—
Estoy en el Central Park, con Justin -
añadí. Tuve que mentir porque sabía que me haría ir corriendo a casa si sabia
que estaba sola.
—
¡Ah bueno! Si estas con Justin no hay
ningún problema. ¿Qué vais a hacer ahora?
—
Pues... - hice una pausa como para hacer
que hablaba con Justin -. Nos tomaremos un helado, hace mucho calor y luego
volveremos a casa.
—
Muy bien te esperamos aquí. No tardéis
mucho, no queremos preocuparnos.
—
Mamá, relájate ¿vale? Si estoy con Justin
no habrá problema. ¡Adiós! Luego nos vemos. - colgué dejando a mi madre con la
palabra en la boca.
Decidí ir a comprarme un helado, la verdad
es que si hacía mucho calor. Me acerqué al puesto más cercano que había y me
compré una tarrina de Strachatela, me senté en un banco y me comía el helado
mientras veía a le gente, había de todo: parejas – tanto jóvenes, adultas y
ancianas -, gente que pasea sus peros, niños jugando con sus padres y grupos de
amigos. De esto último me fijé en un grupo de tres chicas que parecía estar
haciendo algún tipo de baile extraño. Una de ellas, la más alta y rubia, les
daba instrucciones a las otras dos; una de ella era pelirroja, su pelo era
largo y rizado, no muy alta y delgada; la otra tenía el pelo por los hombros de
color rubio cenizo, era de la misma estatura que la chica pelirroja. Se las
veía agobiadas ante la presión de la rubia, se podía ver a quilómetros que era
una chica arrogante. No podía evitar curiosidad por lo que estaban haciendo,
así que, me acerqué disimuladamente.
Caminaba despacio como si estuviese mirando
el paisajes, estaba muy cerca de ellas, pero una vez más mi torpeza me hizo
jugar una mala pasada: me había tropezado con una pequeña roca y había caído al
suelo. Con suerte no me había hecho nada ya que había ido a parar en el césped.
Las chicas vieron mi caída y se acercaron a mi para ayudarme a levantarme.
— ¿Te
encuentras bien? – Dijo la pelirroja. Asentí con la cabeza y me quité los
restos de césped que tenía en la ropa.
— ¿En
serio? Te has debido de dar un buen golpe… - Dijo la del pelo corto.
— Si,
si, no os preocupéis me pasa a menudo. – Dije con una sonrisa. La pelirroja iba
a replicar, pero la rubia alta le hizo un gesto para que callara para empezar a
hablar:
— Chicas,
os ha dicho que esta bien – lo dijo con un tono muy amable. “Al fin y al cabo
no será tan arrogante”, pensé -. Me llamo Melissa Smith y ellas son Andrew
Miller – señaló a rubia de pelo corto – y ella es Penny Connely – señaló a la
pelirroja que me dedicó una amplia sonrisa.
— Encantada,
yo soy Natalia López.
— ¿No
eres de aquí verdad? – Dijo Andrew y negué con la cabeza sonriendo.
— Soy
de España, hace un mes que vine a vivir aquí. – Se emocionaron al saber que era
de allí y me preguntaron muchas cosas acerca de mi país y yo les contaba
absolutamente todo. No se cuanto tiempo estuvimos hablando, pero ya era hora de
que me fuese a casa -. Creo que es hora de que me vaya me ha encantado hablar
con vosotras.
— A
nosotras también. ¿Nos das tú número? Así podemos quedar y conocernos mejor. –
Dijo Penny. Intercambiamos números. Estaba dispuesta a irme cuando Melissa me
hizo las últimas pregunta:
— ¿A
que instituto iras? ¿Y que cursarás?
— Al
‘The Dalton School’ y cursaré noveno
grado
— ¿¡ENSERIO!?
– Gritaron las tres al unísono.
— Si,
es el que más cerca está de mi casa, mis pa…
— ¡Nosotras
vamos a ese instituto! – Exclamo Andrew emocionada.
— ¡Y
vamos a noveno! - Exclamo
Me hablaron del colegio mientras íbamos de
camino a la salida del parque. Decían que era uno de los más prestigiosos de
todo Nueva York. Me explicaron que estaban practicando para entrar a
animadoras, aunque a las de primer curso no las solían escoger por no tener
preparación, por ello. Llegamos a la puerta principal y nos despedimos. Volví a
conectar mi música y me dirigí para casa con una enorme sonrisa dibujad en mi
cara.
Cuando llegué al portal un coche se había
parado enfrente suya, lo miré fijamente, me sonaba de algo pero no sabía de
qué. Cuando me acercaba a la puerta por fin se apeó la persona que se
encontraba en su interior. Me emocioné al verle y fui a su encuentro diciendo
su nombre:
— ¡Just…! –
cuando me acerqué vi que no estaba solo, jamás pensé verla aquí.
_______________________________________________________________
¡Hola! He de admitir que me costó escribir esta ca`ítalo no sé por qué jajaja
El instituto existe de verdad y la verdad es que debe de ser muy chulo jaja
En fin, espero que os haya gustado :)
P.D: No tengo nada encontra de Selena, es mi ídola, pero hay que añadir drama, ¿no? jajaja
_______________________________________________________________
¡Hola! He de admitir que me costó escribir esta ca`ítalo no sé por qué jajaja
El instituto existe de verdad y la verdad es que debe de ser muy chulo jaja
En fin, espero que os haya gustado :)
P.D: No tengo nada encontra de Selena, es mi ídola, pero hay que añadir drama, ¿no? jajaja
No hay comentarios:
Publicar un comentario