—
Me parece que se te ha caído esto, preciosa.
—
¿Me voy a tener que encontrar contigo siempre? – dije molesta.
—
Pero si adoras cuando me ves.
—
Ni en tus mejores sueños, Johnny.
—
¿Ya tengo un mote? Se nota que me amas.
—
¿Por qué eres tan arrogante? No me gustarás nunca, mi corazón ya pertenece a
otra persona – el silencio llenó el pasillo en el que nos encontrábamos. Pensé
mejor en lo que había dicho. Estaba claro que no lo dije por decir, pero
tampoco tenía la intención de hacerlo. Esa persona que ocupaba mi corazón
estaba a kilómetros de mi con novia y sin querer saber nada de mi. Ese chico
era Justin.
— Va a ser difícil conquistarte. Me gustan los retos – me sonrió y miró
a Cristina -. Adiós, hermanita.
John se fue, no sin antes revolverle el
pelo a Cristina. Ya le gustaría poder conquistarme, sólo lo logrará cuando
Justin desaparezca de mi mente. Mi hermano tenía razón, el pequeñajo me había
advertido y debía hacer algo. Por cierto hablando de hermanos. ¿John le había
dicho hermanita a Cristina? La miré en busca de una explicación. Ella me
devolvió la mirada y suspiró.
—
Es mi hermano, bueno hermanastro. Compartimos madre pero no padre, de ahí que
tengamos distinto apellido.
—
¿Tú eres hermana de eso? – dije señalando en la dirección por la que se había
ido.
—
Es una persona muy agradable - dijo apenada -. Lo que pasa es que como en el
instituto tiene la reputación de chico malo se lo cree demasiado. Solo hay que
ver como te trata y como trata a la demás. Y yo se que no es feliz fingiendo
ser lo que no es.
Me había quedado alucinando en colores.
Eran hermanos y John actuaba. ¿Qué pasaría si el cambiase de aptitud? Seguro
que podría hacerle feliz si lograba cambiar esa fachada de chico malo y hacer
que se portase como realmente era. El problema sería como hacerlo, pero ya lo
pensaría. Sonó el timbre de comienzo de clase y nos fuimos corriendo. Por
suerte nadie nos vio entrar. Cristina me dijo que sería mejor que no nos viesen
mucho juntas. Divisé a las chicas al final de la clase y me acerqué a ellas y
nos sentamos en nuestro respectivos sitios. Melissa y yo estábamos juntas y
detrás teníamos a Andrew y a Penny.
Llegó nuestro tutor y nos callamos. Era de
estatura media, con una calva en la coronilla y con cara de pocos amigos. Se
nos quedó mirando a todos con cara seria durante un largo tiempo. Melissa y yo
nos lanzábamos miradas sin comprender bien lo que estaba ocurriendo. Volvió a
mirar la clase y comenzó a hablar. Nos decía que debíamos estudiar, que nuestro
futro estaba en juego y más cosas típicas de profesores. Cogió la lista y
comenzó a llamarnos, cada vez que mencionaba a alguien le gastaba una broma.
Tenía miedo de la broma que diría sobre la españolita de turno.
—
Natalia López. – dije ‘presente’, sin elevar mucho la voz pero para que se me
pudiera oír. El tutor de me quedó mirando pensativo. ¿No sabía que broma hacer?
¿En serio? -. Yo a ti te he visto antes…
—
Seguramente me vio en el pasillo. Es muy normal, ¿sabe? – dije tratando de
hacerme la interesante. Algunos de mis compañeros rieron.
—
Si, ya se donde te he visto. Fue en un Mc’Dolands hace unos meses y estabas con
un chico, como se llamaba… – se quedó pensativo. Yo ya sabía perfectamente a
quien iba a decir y no quería que nadie supiese que era mi amigo, me agobiarían
continuamente y la gente que lo odia lo insultaría para molestar -. ¡Ya sé
quien era! – exclamó de repente -. Justin Bieber, estabas con él. – Comenzó a
haber susurros. Cristina me miro como diciendo: ‘¿Conoces a mi ídolo y no me lo has dicho?’.
—
Me temo que no, yo no conozco a ese tal Justin Bieber.
—
Por supuesto que si. Mi hija fue a pedirle un autógrafo y tú fuiste muy amable
con ella – me puse roja al recordar lo que dijo es niña: ‘Oye, Justin tu novia es muy guapa, ¿sabías?’. Que pequeño era el
mundo pero ¿qué iba a hacer yo ahora? No deseaba ser querida por el simple
hecho de ser gran amiga de una estrella. Pero ya no había nada que pudiera
hacer. Suspiré -. Así que, ¿es cierto no?
—
Si, nos hemos visto un par de veces, nada más.
Se quedó satisfecho con mi respuesta,
puesto que no continuó con el tema y siguió pasando lista. Melissa, me preguntó
donde le conocí y ahí si que no tuve más remedió que mentir y decir lo primero
que se me ocurriese. Le conté que chocamos en el supermercado y que, como yo no
sabía quien era, comenzamos a hablar. Quizá no todo sea mentira, porque cuando
le conocí de verdad no sabía que era alguien tan famoso.
Por fin terminaron las clases y con suerte
no muchos de mis compañeros de acercaron a hablarme. Yo quería que mi
reputación fuese por mi, no por Justin. Andrew y Penny estaban completamente
alucinadas, no se podían creer que fuese amiga de Justin y que encima, que
John, estuviese loco por mis huesos. Eso último me repugnaba, pero debía
hacerme amiga suya si quería que dejase de ser tan idiota. Las chicas se fueron
y yo me quedé a esperar a Cristina – aunque ellas no tenían ni idea de eso-.
Una vez desaparecieron entre la multitud se acercó a mi con los brazos
cruzados.
—
¿Cuándo pensabas decirme que eres amiga de mi ídolo?
—
Buena pregunta – bromeé, pero Cristina me miraba con cara de pocos amigos. Suspiré
-. Estaba esperando al momento adecuado, no quiero que la gente me adore por
ser su amiga.
—
A mi eso no me importa, pero solo si me lo presentas un día de estos – se le
notaba más feliz y le prometí que algún día le conocería, bueno, si se dignaba
a hablarme.
Salimos a la calle riendo y gastándonos
bromas, nos separamos un momento porque le había llamado su hermano y yo me fui
hacia la acera. Estaba distraída mirando un pájaro cuando alguien puso su manos
en mis ojos para no dejarme ver y pregunto con una voz muy aguda: ‘¿Quién
soy?’. Reconocí al instante quien era, a mi no me engañaba con esa voz de pito.
—
¡Justin! – exclamé destapó mis ojos, me di media vuelta y le vi sonriendo de
oreja a oreja -. No sabes cuanto de he echado de menos – dije abrazándole -.
Pero podrías haber llamado o haberme mandado un mensaje, solo me enteraba de
que pasaba por la tele. Ya te vale. – Le di una colleja, a la cual respondió
con un: ‘Auch’, y frotándose la cabeza exageradamente.
—
Lo siento, pero casi no tenía tiempo de hacer llamadas. Estuve con mi familia y
de reuniones, no tuve espacio ni para respirar – reímos y nos dimos otro fuerte
abrazo. Echaba mucho de menos su olor, su sonrisa, sus ojos miel, su sonrisa,
su voz, en fin, todo él. Estaba muy emocionada de su presencia.
—
Bueno, ¿y a que se debe que hayas venido a verme?
—
¡Ah si! – exclamo -. Se me ocurrió que podríamos irnos todo el fin de semana al
campo, para pasar tiempo juntos antes de que empiece la gira de Europa, ya
sabes para hacer entrevistas y demás. ¿Qué te parece?
—
¡Me parece perfecto! Pero mis padr…
—
Con ellos no hay problema – me interrumpió -, ya he hablado con ellos y te
dejan. Lo que pasa que hay un pequeño problema…
—
¿Cuál? – pregunté preocupada.
—
Tenemos un polizón – dijo señalando al coche. Entonces Christian se asomó por
la ventana mientras le gritaba que él no era ningún polizón.
Estuvimos bromeando sobre si era un polizón
o no. Bueno Justin y Christian “discutían” y yo lo único que hacía era soltar
cosas como: ‘Uh, lo que te ha dicho’ ó ‘Yo que tú le pegaba’. Estaba tan
contenta por mi reencuentro con Justin que me olvidé completamente de Cristina
y cuando regresó se convirtió en hielo, para cuando reaccionó ya le había
tapado la boca para que no gritase. Comencé a decirle palabras tranquilizadoras
y logré que se relajara. Una vez lo logré Justin la saludó medio asustado y a
Christian se le caía la baba, ya que tenía la boca abierta como un buzón. Me
acerqué a él, se la cerré y le dije: ‘Te van a entrar moscas’. Me miró y se
sonrojó, mis poderes de Doctora Amor no me engañan: a Christian le gustó
Cristina. Harían una bonita pareja, los dos tienen el mismo nombre. Reí para
mis adentros y me dispuse ha hacer presentaciones:
—
Chicos, ella es mi amiga Cristina - la saludaron con
una gran sonrisa -. Cristina, bueno tú ya les conoces.
Hablamos durante un buen rato. Cristina ya
estaba más cómoda ante Justin y pude notar que le lanzaba tímidas miradas a
Christian y no fui la única en darme cuenta de este detalle, puesto que Justin
mi miraba cómplice. Y en una de esas fugaces miradas, se me ocurrió algo.
—
Oye, Cris, ¿te apetece venirte con nosotros este fin de semana al campo? - le
sugerí -. Será una experiencia inolvidable y sobretodo estando entre amigos...
- Cristina se quedó pensativa, yo le guiñe el ojo a Justin que me respondió con
una sonrisa y Christian se estaba poniendo cada vez mas colorado.
—
Si, me encantaría. Pero tengo que pedir permiso.
Quedamos en que me llamaría por la noche y
nos despedimos. Justin se ofreció a llevarme a casa, no pude negarme, quería
estar con él. El viaje de vuelta a casa fue tranquilo, hablamos de lo que
habíamos hecho todo este tiempo. Justin y Christian me contaron que casi no
pudieron pasear por Stradford puesto que numerosas fans les seguían a todas
partes y la mayor parte del tiempo se iban a la piscina que había en la casa de
Chris. Preguntaron por mi, pero fue una historia aburrida, evite contar mi
salida con Taylor, no quería que Justin se molestara.
Llegamos al edificio donde vivíamos y nos
montamos en el ascensor discutiendo sobre como se podían hacer los mejores
espaguetis a la boloñesa, al parecer Justin tenia más idea ya que era su comida
favorita. Se bajaron y se despidieron de mi con un fuerte abrazo y Justin me
susurró al oído: ‘No puedo esperar a que
llegue el Viernes por la tarde’. Le sonreí diciendo que yo tampoco y que le
avisaría si al final venía Cristina con nosotros.
Entre en mi casa con una sonrisa iluminando
mi rostro. Me metí en mi cuarto para cambiarme de ropa y cuando trataba de
quitarme una zapatilla recibí una llamada y caí al suelo. Rodé como una
croqueta hasta donde tenia el móvil y descolgué la llamada poniéndome de pie.
—
¿Si? Natalia al aparato.
—
¡Natalia! Soy Cristina mis padre me han dejado. ¿No es genial? - dijo
emocionada.
—
¡ES PERFECTO! - exclame -. Vas a poder pasar todo un fin de semana con
Christian...
—
¿Qu-qué? No se a que te refieres con eso - trato de defenderse -. A mi, a mi no
me gusta Chris.
—
¡Oh, por favor! A mi no me engañas. Justin y yo os vimos a los dos y se os caía
la baba.
—
¿Tú crees que puedo gustarle? - dijo entre emocionada y tímida.
—
¡Pues claro! Como para no estarlo - rió ante mi comentario -. Que ganas tengo
de pasar el fin de semana con vosotros, con mis amigos.
—
¡Si! Pero, tengo que preguntarte algo... - hizo una pausa, no dije nada y ella
lo tomo como un 'dime' -. ¿Tú sientes algo por Justin?
—
Claro, es mi amigo... - no podía decirle que en realidad me gustaba, que me
moría por besarle.
—
Ya, claro, a mínimo me mientas señorita. Al igual que tú has visto como miraba
a Chris, yo me he fijado en la forma con la que miras a Justin.
—
Bueno, yo, esto... - debía decírselo, ya se había dado cuenta de que me
gustaba. Suspire -. Si, si que me gusta...
—
¡Lo sabia! ¿No crees que seria genial salir las dos con ellos? - no pude evitar
reírme. Yo, salir con Justin, parecía un chiste -. Bueno, te dejo, me están
llamando. Mañana hablamos sobre el Viernes.
Nos
despedimos, termine de cambiarme y fui a comer. Mis padres no estaban ya que se
encontraban en el trabajo, así que, me toco cocinar para mi y mi hermano.
Las
clases de los dos días siguientes fueron muy aburridas, no pasaba nada
interesante, excepto las aventuras que vivíamos Cristina y yo para poder
vernos, puesto que no queríamos que Melissa y las demás se enterasen de nuestra
amistad. Cuando nos reuníamos hablábamos sobre donde nos llevarían los chicos y
que haríamos. Estábamos realmente nerviosas, pero Cristina la que más, ya que,
iba a pasar un fin de semana con su ídolo y con el chico que le empezaba a
gustar.
Por
fin llego el viernes por la tarde. Cristina había venido a mi casa con todas
sus cosas y juntas esperamos a los chicos. Justin me llamo para decirme que
bajáramos y eso hicimos. Una vez abajo nos metimos en el coche. Cristina y yo
estábamos atas y los chicos delante, Justin conducía. Estuvimos hablando gran
parte del viaje, pero me venció el sueño y me quede dormida en el hombro de
Cristina. Me despertaron cuando ya habíamos llegado. Nos bajamos del coche, yo
todavía estaba medio dormida, pero no pude evitar abrir los ojos de par en par
al ver el lugar al cual nos había traído.
Esque cada día me gusta más tu novela :) Siguiente^^
ResponderEliminarChicaa cuando vas a subir capítulo? Un besazo<3
ResponderEliminarTratare de subir mañana :)
EliminarPor favoor SIGUIENTE
ResponderEliminar